El PP cree que la «debilidade» del PSOE en Santiago le hará pactar con las Mareas

x. m. SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO

SANDRA ALONSO

Los populares celebraron su primera reunión de equipo tras las municipales

11 jun 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

El nuevo grupo municipal del PP en Santiago mantuvo ayer su primera reunión de equipo, en la que diseñaron las líneas estratégicas para los próximos cuatro años en los que serán la primera fuerza de la oposición. La primera determinación que han tomado es la «creación dun goberno paralelo que se encargue de fiscalizar o funcionamento do novo equipo de goberno que se constitúa o vindeiro sábado», explican los populares.

Los de Agustín Hernández advierten al futuro alcalde del PSOE, Xosé Sánchez Bugallo, de las dificultades que tendrá para poder gobernar con tan solo diez de los 25 concejales de la corporación municipal. «É o mesmo número que tivo Compostela Aberta no mandato que agora remata», recuerda el PP santiagués, que considera que esa minoría se tradujo en incapacidad de gestión y en que perdieran en los pasados comicios cinco ediles.

Para los conservadores, la consecuencia que tendrá la «debilidade» del nuevo ejecutivo local socialista serán, a su juicio, que no podrán poner en marcha «un proxecto claro de cidade» algo que consideran que, por otra parte, «non parece preocuparlle» a Bugallo. «O que tamén supón unha importante sorpresa é que aínda lle preocupa menos que o seu goberno en minoría verase na obriga de pactar coas Mareas de Podemos, algo que significará máis do mesmo, co que será imposible conseguir os obxectivos que ten a cidade».

El objetivo que el PP compostelano se ha marcado para los próximos cuatro años se centrará «en defender os intereses de todos os veciños da cidade e no esforzo en facer que Santiago recupere o peso que nunca debeu perder», para lo que anuncian una oposición «esixente pero construtiva e positiva, que permita acadar os retos principais da capital de Galicia».

Para el grupo que lidera Agustín Hernández, el mandato de Martiño Noriega (CA) ha sido un fracaso y serán muchos los pasos que se tendrán que dar para que Santiago «volva ser unha cidade na que as iniciativas e os investimentos atopen o lugar axeitado para o seu desenvolvemento».