El embolsamiento de agua llegó a inundar varias naves en agosto del 2017 por la falta de desagües
10 mar 2019 . Actualizado a las 05:00 h.Atrás quedaron las imágenes del verano del 2017, cuando una fuerte tromba de agua anegó varias naves industriales de la vía Edison. Después de las obras ejecutadas en el polígono del Tambre, las precipitaciones del martes causaron menos problemas, y solo se registraron pequeños embolsamientos de agua. Nada que ver con lo sucedido aquel verano.
La solución encontrada fue la de sustituir las pequeñas rejas de los sumideros por unas de mayor tamaño. El presidente de la Asociación de Empresarios del Tambre, Jesús Chenel, explica que las pequeñas rejas no son adecuadas para un polígono, porque las ruedas de los camiones las dejan totalmente inutilizadas. Pero la instalación de otras rejas de mayor longitud tampoco satisfacen plenamente al portavoz. «El cambio no acaba de convencerme», dice, pese a que la primera prueba de fuego se ha superado con éxito. En cualquier caso, la mejor opción habría sido la de colocar rejas a lo largo de toda la avenida. Un enrejado mucho más largo garantizaría que siempre quede espacio libre para recoger el agua.
Si en el Tambre el asunto parece solventado, al menos por ahora, en el polígono de Costa Vella, donde se está en plena vorágine constructiva, los problemas se acumulan. La gran cantidad de lodo generado por el movimiento de tierras y por las excavaciones en las parcelas está causando problemas de exceso de barro en las calles. Incluso en alguna de las naves que están en construcción se han registrado inundaciones por la falta de una adecuada red de recogida de aguas pluviales, que tendrá que irse perfeccionando a medida que se completen las edificaciones en marcha en la nueva área industrial.