Amores

Xurxo Melchor
Xurxo Melchor ENTRE LÍNEAS

SANTIAGO

Nunca celebré San Valentín. Además de una cursilada chorra y repelente, no me iban mucho esas imposiciones que el consumismo se inventa cada poco para tenernos todo el año gastando en lo que no necesitamos y casi siempre ni tan siquiera queremos. Pero a la vida a veces le gusta mofarse de nosotros e hizo que un 14 de febrero de hace ya cinco años conociese a mi mujer, a la mujer de mi vida, y la fecha pasase a figurar entre las señaladas en el calendario. Cosas del amor. Es bueno tener amores en la vida. La pareja, claro está, pero una vida sin otros amores estará coja. Hay que tener amor a los amigos, que son los que mejor nos aceptan sin pedir más a cambio que también los aceptemos a ellos sin exigencias. A los hijos y a los padres, que son los que forman la línea de nuestra vida. Unos por delante abriendo camino y otros por detrás garantizando la continuidad de la familia. Ayuda amar lo que uno hace para ganarse la vida, porque cuando el trabajo es una pasión, una vocación, los días se acortan y la sonrisa se amplía. Y también son importantes los otros amores. Al cine, a los libros, a los cómics, a la música e incluso a los equipos de fútbol. Eso nos pasa a los colchoneros, que más que ser del Atleti amamos al Atleti. Somos así. Por eso no ha sido una casualidad que el club haya elegido San Valentín para anunciar la renovación hasta 2022 de Diego Pablo Simeone como entrenador. Mis san valentines empezaron hace cinco años. Era viernes y desde entonces ha habido muchos viernes más de felicidad compartida, pero fue aquella noche cuando los 14 de febrero dejaron de parecerme cursis, chorras y consumistas. Son cosas del amor.