El Xelmírez I forma a más de 30 estudiantes para aprender a mediar en conflictos

Apuesta por fomentar las cibermentorías, para educar en salud digital y mejorar las relaciones en positivo en el centro


SaNTIAGO / LA VOZ

Más de 30 estudiantes del IES Xelmírez I se han anotado voluntariamente para formarse como mediadores y aprender a intervenir en conflictos con colegas. El grupo surgió tras ofrecer charlas en todos los grupos de tercero y cuarto de ESO. Fomentar la mediación es el punto de partida del proyecto europeo Erasmus+ Tric [Tecnoloxías das relacións, información e comunicación]: acoso e ciberacoso, que realizan con centros de Como (Italia) y de Cluj-Napoca (Rumanía). El Xelmírez I coordina las actividades este curso y el próximo, y en enero celebraron el primer encuentro en la ciudad.

La mayoría de ese grupo son alumnas: «pensamos que isto está relacionado coa distinta educación emocional coa que tradicionalmente se educa a nenas e nenos, desde os distintos axentes sociais. As nenas están educadas máis no coidado, o que favorece o desenvolvemento da empatía, a escoita, a paciencia e outras cualidades fundamentais nunha boa mediadora; e os nenos son máis orientados para a acción, estimulando así todo o que teña que ver co movemento, a forza ou o risco», sostiene la profesora Carmen Sande, coordinadora de este proyecto europeo, con Carmen Moure y Raquel Tarrío, también docentes del instituto.

Al alumnado interesado en mediación le enseñan cómo resolver conflictos de forma pacífica. Les forman profesorado del centro y especialistas del exterior. Se pretende que adquieran estrategias y recursos para actuar con colegas, que puedan además extrapolar a su vida personal.

Cibermentoría

De ese grupo de mediación se pretende que salga un grupo de cibermentoría el próximo curso, que tendrán como funciones el acompañamiento de colegas de cursos inferiores para el buen uso de las redes sociales. Lo harán mediante charlas, intervención en resolución de conflictos, intervención en campañas de sensibilización y prevención, y otras actividades semejantes.

Este trimestre impulsan además la actividad Emocionadxs, en primero de ESO, impartida por Aixa Permuy, de Una Grupo, para incidir en la coeducación, por considerarla como base de toda educación emocional igualitaria. La finalidad es formar grupos de iguales en todos los niveles educativos para fomentar la convivencia y la ciberconvicencia positiva en el centro, y para todas las situaciones, insisten. 

El centro consolidó un Aula de Convivencia y trata de implicar además a las familias

El Xelmírez I consolidó los cuatro últimos años un Aula de Convivencia. La plantea como un espacio útil de análisis y reflexión para estudiantes con comportamiento disruptivo. «Con todo, a problemática suscitada arredor dos novos sistemas de comunicación entre adolescentes, que permiten os dispositivos móbiles, motivou para explorarmos novas liñas de actuación, que pasan pola participación activa de toda a comunidade educativa, incluídas as familias, e favorecendo o papel mediador que ten de asumir o alumnado», indican.

En el proyecto Erasmus+, compararán situaciones de acoso y ciberacoso con los dos centros de Italia y Rumanía. Supondrá una continuidad de las actividades promovidas los últimos cursos, para poder contar con estructuras de ayuda entre iguales, desde primero de secundaria hasta segundo de bachillerato, afirman. Buscan que el alumnado sea activo para la convivencia y se implique en la gestión y resolución pacífica de conflictos. «O instituto non debe ser só un lugar de aprendizaxe académica, senón tamén un espazo para a aprendizaxe de habilidades da vida. Agora non funcionan só a autoridade docente e as normas, hai que saber potenciar o respecto entre iguais», indica el director, Manuel Portas.

Con esa orientación, el próximo curso prevén formar alumnado ayudante en algunos niveles de la ESO, para que haya 4 estudiantes (2 varones y 2 mujeres) en cada aula que ayuden a sus colegas a resolver dificultades.

«Hai que coñecer ben os riscos e incidir na parte positiva das redes»

El uso generalizado de Internet y de dispositivos móviles por parte del alumnado es una realidad que el centro debe tener en cuenta, sostienen: «Queremos que se vexan as redes como unha oportunidade de aprendizaxe, creación e participación social. Pretendemos educar en saúde dixital, e para iso hai que coñecer ben os riscos, e incidir na parte positiva das redes, que é tamén inmensa. A adolescencia de hoxe en día ten o espazo virtual como un lugar de convivencia e relación, polo que hai que ensinar a estar nel desde o respecto e a empatía virtual», sostiene la profesora Carmen Sande.

Los problemas suscitados por los nuevos sistemas de comunicación entre adolescentes motivó al centro a explorar nuevas líneas de actuación, que «pasan pola participación activa de toda a comunidade educativa, incluídas as familias, e favorecendo o papel mediador que ten que asumir o alumnado. É por iso que se van potenciar as cibermentorías, como unha nova figura para a resolución dos conflitos», agrega Carmen Sande.

El Xelmírez I organizó los dos últimos cursos seminarios para formar docentes con esa finalidad, en el propio instituto, en colaboración con el CAFI (el centro autonómico de formación de profesorado e innovación). También dedicó al tema las jornadas de renovación pedagógica Xosé Calviño, en abril del 2018; y contaron con presencia de expertos, el último el vallisoletano José María Avilés, el mes pasado.

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