Los inviernos más suaves animan al sector a prolongar la actividad en el exterior
03 oct 2017 . Actualizado a las 05:00 h.El terraceo crece en Santiago. La sensación está a la vista, pero lo ratifican los datos. Y no solo aumentan las terrazas de temporada, y eso que lo que se considera temporada en este caso va del 1 de marzo al 31 de octubre. También crecen las de carácter anual. Sobre todo esas. Hasta el punto de que ya suponen casi la mitad de las 375 autorizadas por el Concello para este año. Alcanzan en concreto el 47 %. Entre unas y otras ocupan unos 5.700 metros cuadrados, mayoritariamente de espacio público, porque también las hay, aunque son las menos, en terreno privado, normalmente en patios interiores de los establecimientos.
Este año se demandó licencia para un 5,3 % más que en el 2016, en que se habían contabilizado 356 de esos espacios. Pero ese incremento alcanza el 14 % si se echa la vista al 2015. Entonces habían funcionado 329 terrazas en total, al margen de su cáracter anual o de temporada, aunque claramente dominaban estas últimas: 192 frente a 137. Esa distancia se mantuvo en cifras absolutas en el 2016, pese a que las de actividad anual aumentaron porcentualmente un punto y medio. Pero las de temporada avanzaban entonces un 6,7 %, hasta las 205. Seis más que ahora mismo, porque han dejado de crecer.
De hecho decrecen: un 2,3 % este año, mientras que las anuales subieron un 16,5 % y ya alcanzan las 176, frente a las 199 de temporada. Y apenas suman ya cien metros cuadrados menos que las otras, unos 2.800. Hay casos en los que una misma terraza funciona con un número de mesas para uno de esos períodos y con volumen, para el resto. La ordenanza permite solicitarlo en esas condiciones. Así se ajusta la licencia a ambas posibilidades en función de la temporada turística y el espacio disponible.
La prohibición de fumar en espacios públicos, en vigor desde enero del 2011, ya se dejó notar desde el principio en la extensión a todo el año de la actividad hostelera exterior. Pero el fenómeno sigue creciendo. Con tan solo cuatro meses de diferencia entre la temporalidad y la permanencia anual, los hosteleros cada vez más echan cuentas de que compensa esta última (pese a los días impracticables por la lluvia y a que las noches invernales de terraceo son escasas) cuando los inviernos compostelanos están dejando atrás algunos de sus rigores. «O máis determinante é o tema do clima», dice el gerente de la Asociación de Hostelería, Ramón García Seara. «O ano pasado, os que tiñan licenza de tempada botáronse as mans á cabeza ao ver o novembro que veu, e de feito houbo quen pediu ampliación». El representante del sector sostiene además que «cada ano a afluencia de turistas é maior». Y la diferencia en la tasa por un período y otro no es muy significativa. De ahí que con el tema del tabaco «e a climatoloxía máis benévola», se opte cada vez más por las terrazas de todo el año, concluye García Seara.
375
Terrazas totales
Son 19 más que el pasado año, lo que supone un 5,3 %
199
Las de temporada
Suponen el 53 % del total y bajan un 2,3 % sobre el 2016
176
Las anuales
Crecen el 16,5% con respecto al 2016 y un 28 sobre el 2015