El humorista recala en Santiago con la obra «Las amígdalas de mis amígdalas son mis amígdalas»
12 may 2017 . Actualizado a las 05:00 h.Luis Piedrahita ofrece esta noche, a las 21 horas, en el Auditorio Abanca, su segunda y última sesión del espectáculo Las amígdalas de mis amígdalas son mis amígdalas.
-¿Qué se encuentra el público en un espectáculo en el que todo son amígdalas?
-Las personas que vienen a ver esta obra no se van a encontrar nada de medicina ni de tejido linfoide. Esto va de que la parte del cuerpo que más se ve cuando uno se ríe a carcajadas y se le sale el alma para fuera son las amígdalas. Por eso, este es un espectáculo de chistes de situaciones que todos hemos vivido alguna vez y que al ponerlas en común sacan nuestras amígdalas a la luz.
-¿Y su puesta en escena depende de las que amígdalas a las que va dirigida?
-El espectáculo es el mismo, pero los públicos son ligeramente distintos. El andaluz está todo el rato riendo, festejando y aplaudiendo. Y cuando terminas se levanta y se va. Aquí en Galicia, y en las demás zonas del norte, el público es más respetuoso, más cohibido a la hora de reír, pero cuando terminas se deshace en elogios.
-¿Cuál es su fórmula creativa?
-Tardo un año en preparar un trabajo y luego lo represento durante cuatro y cada día se va perfeccionando. Cada espectáculo mejora el anterior, pero nunca está terminado, es como barrer una habitación, no acabas nunca. Pero llega un momento en el que ya está listo y es cuando dejo de representarlo.
-¿Y a empezar de cero ?
-No creas, mis proyectos se van solapando. Ahora mismo estoy terminando mi próximo libro con gags que estarán en ni próximo espectáculo, que no sé ni como será, pero todo va surgiendo con una paulatina y sabia ingenuidad.