El alero balear pide una victoria que devuelva la sonrisa a Sar y cambie la dinámica
01 feb 2017 . Actualizado a las 05:00 h.Alberto Corbacho sigue adelante con la recuperación de la lesión que sufriese en la rodilla en la primera jornada, un percance que le ha impedido abanderar el proyecto de este curso desde la cancha y le obliga a vivir el día a día desde otra trinchera. Lo que no varía es su predicamento. Y desde esa atalaya analiza el presente del equipo en la antesala de la visita del Manresa, en un duelo con valor añadido
-Lo primero es la salud. ¿Cómo va la recuperación?
-Bien. Por ahora todo correcto, mejorando poco a poco, despacito, pero, según todos, evolucionando correctamente. Ya veremos cuando es posible empezar a hacer algo más agresivo. Ahora lo que toca es algo de carrera y recuperar la masa muscular.
-Son sufrimientos distintos, el de la lesión y el de ver los toros desde la barrera. ¿Son comparables?
-Se sufre más. En mi caso, con un poco de impotencia al no poder estar ahí por la lesión. Es una situación difícil, pero hay que seguir. Queda mucho. No hay otro secreto. En ningún momento nos vamos a rendir. Toda esa incertidumbre que parece que se ha movido fuera del equipo, que no nos afecte. Debemos continuar con nuestro trabajo, mejorando cositas para conseguir una victoria. Una oportunidad importante es la de este sábado.
-¿Es un partido que vale triple?
-Triple... (risas del especialista en la larga distancia, por el juego de palabras, que no era intencionado). No hay que pensar en eso. Sí es más que un partido y que una victoria, pero es, sobre todo, tratar de cambiar la dinámica. Además, sería un triunfo ante un rival directo. Pero insisto en lo de cambiar la dinámica, y en que Sar se lleve una satisfacción. Todos juntos vamos a sacar esto adelante.
-¿Recuerda su primera temporada en la ACB? ¿Es una situación similar?
-Sí, sí lo es. Venimos de una racha larga, negativa, en la que se crean dudas. Parecía que el equipo no daba, que estaba en un camino negativo hacia el descenso. Todo cambió, llega un momento en que todo se junta, cambia la mentalidad y el chip. Conseguimos darle la vuelta a una situación negativa, jugando bien, levantando a nuestra gente, divirtiéndose. Tenemos que buscar que el equipo vuelva a sonreír. La implicación la hay y el obradoirismo se merece una victoria lo antes posible. Hay que salir a ganar, como ante el Tenerife, compitiendo al máximo. Que este sábado la gente venga a muerte, a hacer ruido, que traigan lo que quieran. Nos merecemos todos volver a sonreír.
-Diría que la afición está siendo impecable.
-Por supuesto. Sí, nuestra afición sabe de baloncesto, lo respira, lo disfruta. Pero hay ocasiones especiales y este sábado es una de ellas, como si vinieran los Golden State Warriors. Hay que cambiar la dinámica, volver a ganar, saber que se puede. Ese es el objetivo, volver a la senda de la victoria.
-Dice que llega un momento en que todo se junta. ¿Cuándo notan ese cambio?
-No lo sé. Eso surge. Ahora hay que limpiar la mente, olvidarnos de la temporada, lo que ha pasado ya es pasado. Estamos con cuatro victorias, en zona de descenso. Fundamentalmente, todos nos necesitamos a todos. Hay que demostrar que queremos ganar, mostrar el carácter, ayudar al compañero, intensidad, garra, unidad. Y todo eso con el impulso de nuestra gente, con un nivel de ruido y de presión que siempre ayuda.
-¿Qué le está faltando al equipo?
-Quizás un poquito de regularidad. Hay rachitas en las que bajamos, nos cogen mínimas ventajas y no las logramos remontar. Hay que cometer los menos errores posibles, a nivel de pérdidas, de control del rebote, de los detalles... A veces se nos van partidos por detalles. Minimizar los errores, salir a jugar y divertirse. Creo que ese es el camino. El equipo tiene talento, hay que demostrarlo.