El Obradoiro vive a contracorriente

Manuel García Reigosa
M. G. REIGOSA SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO

SANDRA ALONSO

Moncho Fernández apela a la mejoría exhibida ante el Tenerife

28 ene 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

La palabra resignación no aparece en el diccionario del Obradoiro. Y esta temporada le está tocando hacer un ejercicio que le exige el máximo, porque parece que todo se le vuelve en contra. Las lesiones no dan tregua, el equipo anota menos puntos por posesión que otros años y encaja más, tal y como Moncho Fernández indicaba esta misma semana.

Antes del partido contra el Estudiantes, se le preguntó por el análisis que realiza el cuerpo técnico sobre ese bajón en la puntería. Después de precisar que cada temporada se hace un seguimiento exhaustivo de la trayectoria del equipo y de lo que da de sí cada partido, apuntó a «múltiples razones». «Tampoco es cuestión de desgranarlas todas -añadió-, porque no se trata de darle pistas a nadie. Pero, muchas veces, simplemente es que no la metemos. Y no tiene mucha más explicación. Cuando uno de tus supuestos mejores jugadores toma una buena decisión y hace un tiro de uno contra cero y no lo mete, no hay mucho más que explicar. Otro tema es cuántas veces llegamos al final de la posesión, con dos o tres segundos, y es un tiro forzado, que también ocurre. Contra eso, podemos pelear, y peleamos». Sin irse muy atrás en el tiempo, recordó que «contra Fuenlabrada hubo ocho bandejas falladas, que se van al limbo».

Coincide, además, que los rivales están viendo aro con facilidad en sus lanzamientos triples. Sobre todo en las seis últimas jornadas, con porcentajes de acierto iguales o superiores al 47 %.

Doble dirección

En este caso apunta en una doble dirección: «Hay acciones que se deben a errores defensivos. Hay triples que tiran solos. Pero los hay con un mérito increíble. Podríamos estar haciendo un análisis de uno por uno, que lo hacemos. Pero por ilustrar con un ejemplo. En el partido de Fuenlabrada, nos vamos diez abajo al descanso. Hay un triple del base, desde ocho o nueve metros, porque Pepe resbala y se cae. Aún así, son ocho o nueve metros. Justo antes, Wear tira, pega en el cristal y va dentro. Poco hay que decir. El otro día hay dos triples punteados, con la mano en la cara, y los meten. Ocurre esto. El partido de Málaga... Nos hacen triples increíbles. El siguiente nivel defensivo sería hacer falta, que ocurrió. O por lo menos la pitaron, otra cosa es que fuera. Todo eso lo analizamos».

En su día también recordó el partido ante el Bilbao: «Nos hacen cinco triples en cinco acciones en las que solo tenemos cuatro defensores, porque hay uno tirado en el suelo».

Números caprichosos

Pero hay otros detalles que escapan a cualquier análisis, caprichosos, y que tampoco juegan a favor del Obradoiro. En Málaga, el conjunto andaluz, que apenas superaba el 70 % en tiros libres, anotó 21 de sus 22 ensayos desde la línea de personal.

El sábado, con el Tenerife, San Miguel firmó 4/5 en triples, cuando venía de hacer 1/6 la jornada anterior. En las tres primeras jornadas, Diot llevaba 1/9 en el Valencia. Llegó a Sar y clavó 4/6, que fueron decisivos para el desenlace.

El equipo lleva toda la temporada luchando contracorriente. Y Moncho Fernández apunta que el último encuentro, a pesar de la derrota por un punto, es una buena referencia para tratar de tomar impulso: «Firmo por todo lo que hemos hecho, excepto el resultado, claro, pero firmo la misma regularidad defensiva, esa energía, la lucha, el deseo y todas esas acciones que realizamos de mucho mérito». El Obra hizo 16 tiros más que los insulares y forzó 18 pérdidas de balón.