El grupo popular cuestiona el uso en manos privadas del edificio de la Casa da Xuventude
SANTIAGO
El inmueble será objeto de varias actuaciones de acondicionamiento previas a una reforma integral del mismo
28 ene 2017 . Actualizado a las 05:00 h.Los concejales del PP Alejandro Sánchez-Brunete y María Antón le pidieron ayer por la mañana a Jorge Duarte las llaves de la Casa da Xuventude para efectuar una visita a las instalaciones. Y el responsable de Espazos Cidadáns les respondió que él no las tenía, así que los dos ediles populares se acercaron al edificio, flanqueados por los medios de comunicación, y no pudieron acceder al interior. «Quen posúe as chaves? Quen ostenta o control da Casa da Xuventude?», se preguntaron Sánchez-Brunete y María Antón, que manifestaron su impresión de que Duarte, «volve incorrer nunha situación irregular ao que respecta ao incumprimento da Lei de Patrimonio das Administracións Públicas».
Como las anteriores preguntas se las trasladó el PP al grupo de gobierno hace seis meses sin obtener respuesta, Brunete cree que ha habido una «entrega clandestina» del edificio y que Compostela Aberta «ten algo que ocultar».
Y sigue interrogando públicamente al equipo de gobierno en relación al disfrute en «mans privadas» del uso del inmueble. «Hai unha especie de clan que se apropiou da Casa da Xuventude. Non sabemos se foi J-Clan, o clan de Jorge Duarte; o B-Clan, o clan de Branca Novo Rei; ou M-Clan, o clan de Martiño Noriega», dijo irónico el edil popular.
Por su parte, el gobierno local cree que el grupo popular ha dejado traslucir su subconsciente a la hora de reflejar lo que entiende por participación ciudadana refiriéndose a «mans privadas». El alcalde explicó que el modelo de la Casa da Xuventude es de autogestión y hay una comisión del departamento de asociaciones vecinales que se encarga de ese cometido con una programación que se publica en Internet.
Aclaró que en breve el inmueble será sometido a una serie de actuaciones puntuales de cara a acondicionarlo para un mejor funcionamiento. Pero será un paso previo a una reforma integral y definitiva del edificio, para el cual se elaborará próximamente un proyecto. La remodelación implicará además una apertura de la plaza do Matadoiro al parque de Belvís.