Debería existir en cada sala de espera un contador de los minutos que pasamos en ellas. Nos sorprendería la cantidad de tiempo que perdemos. Los más curtidos como yo tenemos la lección bien aprendida y solíamos llevar con nosotros un periódico, una revista o la Game Boy. El problema viene cuando la espera es de días, meses o, en casos extremos, más de un año.
51 días hay que esperar en Santiago para renovar el DNI. La cifra, lejos de menguar desde principios del mes de julio (cuando se publicaba que la demora era de 49 días), se ha incrementado. Mucho tiempo para actualizar la identidad de una persona. Pero es necesario profundizar más en el tema para conocer las razones de tantos días de espera. El SUP lleva meses denunciando las numerosas necesidades que tiene la comisaría de la Policía Nacional en Compostela. El sindicato reclama que el cuerpo trabaja con sesenta agentes menos de los que deberían hacerlo en la capital. ¿Cuántas citas para renovar el DNI se podrían atender con 60 personas más en plantilla? Por si fuera poco, Interior tuvo que abortar su intento de llevarse de Santiago a la UIP, en un año con una gran afluencia de peregrinos y turistas; sin olvidar que continúa activada la alerta antiterrorista.
La presentación de Félix García como nuevo comisario debió ser el momento en el que Ignacio Cosidó, director general de la Policía, se comprometiese con el SUP y el personal del cuerpo y garantizase las plazas asignadas a Santiago. Pero no fue así. Habrá que esperar otros dos meses para saber si vuelve a aumentar la espera para el DNI o se toman medidas al fin.