Sánchez lanza desde Galicia el pacto transversal más contradictorio

Domingos Sampedro
Domingos Sampedro SIGÜEIRO

SANTIAGO

ATLAS

El líder del PSOE sondeará una alternativa de gobierno con Ciudadanos y Podemos

04 sep 2016 . Actualizado a las 09:12 h.

Lo dejó caer el viernes, durante el debate de investidura, y lo confirmó ayer de forma más explícita en una intervención que tuvo en la fiesta de los socialistas gallegos, en Oroso. Pedro Sánchez emplazó a Ciudadanos y a Podemos a entenderse con el PSOE «para poner fin al fracaso de Mariano Rajoy» y explorar la posibilidad de constituir una alternativa de Gobierno. El secretario general de los socialistas, que en su incursión en Galicia no aceptó ni una pregunta de los periodistas para aclarar sus palabras, dijo incluso que se comprometía a trabajar «sin descanso, con humildad y con generosidad» para llegar a acuerdos entre todas las fuerzas que apuestan por echar al PP para darle a España «un Gobierno limpio de corrupción».

El planteamiento de Sánchez no pasó de ahí, pero sus palabras fueron ovacionadas de inmediato por los socialistas que lo escucharon en el lugar de Sigüeiro, pues casi todos se quedaron con la impresión de que lo va a intentar, de que hablará tanto con Albert Rivera como con Pablo Iglesias para ver si es posible que cuaje una opción de alternativa al PP o verificar si, en cambio, Ciudadanos y Podemos mantienen su veto recíproco a embarcarse en esta aventura, tal y como ocurrió ya la pasada primavera.

El discurso pronunciado por Pedro Sánchez movió ligeramente las coordenadas en las que se había situado el PSOE tras el revés electoral del 26J, en el que el partido, con Sánchez de candidato, volvió a registrar el peor resultado desde que restauró la democracia, lo que llevó a dirigentes territoriales, como Susana Díaz, a decir que el lugar que debe ocupar ahora por el PSOE era el de la oposición constructiva, pues es ahí donde lo situaron los ciudadanos.

Pero ese planteamiento fue revisitado de facto con el discurso pronunciado por Sánchez en la fiesta del PSdeG, donde se esforzó en dar a Rajoy por amortizado. «Lo visteis ayer, con una mano Mariano Rajoy señalaba al PSOE diciendo que éramos responsables de su fracaso político al no concitar la mayoría suficiente como para poder pactar la investidura y, con la otra, nombraba a José Manuel Soria candidato al Banco Mundial», reprochó el dirigente socialista. 

Añadió que el presidente en funciones «no tiene remedio» y volvió a darle rienda suelta a sus intenciones con una pregunta retórica: «¿Qué más razones necesitamos para ponernos de acuerdo y poner fin al fracaso de Mariano Rajoy como presidente del Gobierno?», dijo Sánchez, en alusión a las fuerzas del cambio.

Convino el secretario general socialista que España necesita un Gobierno «con urgencia», pero entiende que, sobre todo, lo que necesita es «un Gobierno limpio de corrupción», que sea social y justo, y entiende que ese Gobierno «nunca será el de Rajoy». Emplazó al PP a extraer «alguna conclusión» de lo ocurrido tras el fracaso de la investidura, que, en opinión de Sánchez, lo que denota es una incapacidad del PP de Rajoy para «gestionar» la fragmentación política y la complejidad salida de las urnas.

La intervención de Pedro Sánchez sorprendió a algunos dirigentes socialistas con el pie cambiado, pues muchos daban por hecho que el partido se mantendría inmóvil en la oposición a la espera de que se convoque un nuevo comité federal tras las elecciones gallegas que pueda alterar la posición del partido.

Sánchez no ha aguardado y se apresuró a mover las cosas por su cuenta y riesgo después de que el líder de Podemos lo animara a tomar la iniciativa. Miguel Ángel Bustamante, diputado de la formación morada por Sevilla, dijo ayer que serían «flexibles» para asegurar el cambio. No obstante, Albert Rivera deja claro en una entrevista que hoy publica La Voz que con Podemos no habrá acuerdo posible.

El PSC apuesta por entenderse con Pablo Iglesias

El primer secretario del PSC, Miquel Iceta, defendió ayer que tras la investidura fallida de Rajoy como presidente del Gobierno corresponde al PSOE «intentar» un acuerdo con Podemos «al que no se oponga Ciudadanos». El líder de los socialistas catalanes también reivindicó «hablar» con Coalición Canaria, con el PNV, con ERC y la antigua Convergència, aunque ha dejado claro que «en un acuerdo de investidura no cabe un referendo de independencia».