El proyecto que ganó el concurso de la Cidade Administrativa no tendría coste energético
28 jul 2016 . Actualizado a las 05:00 h.La conexión con el paisaje, el nexo entre tradición y modernidad y la sostenibilidad son las claves del proyecto ganador del concurso de ideas para el nuevo edificio administrativo de la Xunta. Sus autores, Celso López y Jorge Salgado, son dos arquitectos gallegos, con estudios en A Coruña y Cabanas, respectivamente. Su llamativa propuesta para este nuevo complejo de oficinas, emplazado en la actual ubicación de la estación de autobuses, les llevó a ganar un premio de 30.000 euros, con una solución que incluye una pasarela de cristal hacia el actual edificio y un vistoso acabado con cubiertas vegetales.
Aunque no está garantizado que el proyecto presentado por estos dos arquitectos vaya a ser el definitivo para lo que la Xunta denomina Cidade Administrativa de San Caetano, su planteamiento cumple con todas las características que requería la Consellería de Infraestruturas. Además, garantizan que el edificio que plantean es totalmente ecológico y sostenible.
En primer lugar, resuelve una de las necesidades principales, que es la conexión entre el nuevo complejo y el de San Caetano: una pasarela acristalada uniría ambos edificios y serviría de hilo conductor entre los cuatro módulos idénticos de los que se compone el diseño. Esto, además de satisfacer las necesidades de movilidad entre oficinas y de accesibilidad, también muestra una de las características del proyecto de López y Salgado: la luminosidad. «La idea es que los empleados puedan completar su jornada laboral sin necesidad de emplear iluminación artificial», explica Jorge Salgado.
La otra apuesta es situar zonas verdes en los tejados y entre los módulos. El objetivo es generar islas de calor que permiten trabajar a una temperatura más agradable. Los mil empleados estarán repartidos entre las tres plantas de las que dispondrá cada uno de los módulos. Frente al parque que ya existe en la plaza de la actual estación también se situará una guardería con capacidad para 75 niños. Las instalaciones tendrán un aparcamiento para 200 vehículos. Las plazas se repartirán entre los cuatro módulos y la conectividad entre ellos estará garantizada con un acceso subterráneo que ejercerá de columna vertebral del párking, del mismo modo que la pasarela acristalada lo hace en la superficie.
Ecológico e integrado
Otra peculiaridad es que todos los materiales utilizados en el proyecto de López y Salgado serían ecológicos. Además, instalarían paneles fotovoltaicos y de ventilación natural, que posibilitarían un edificio sin coste energético alguno. De esta forma esta construcción, cuya obras se iniciarán cuando concluyan las de la estación intermodal, respetarían los dictados del reglamento energético europeo del 2020.
El planteamiento implicaría la total demolición de la actual estación de autobuses. «Estudiamos las estructuras y no se adaptaban a las necesidades de un edificio de oficinas», explica Celso López. De esta forma, el nuevo edificio de la Xunta pasaría a contar con una planta a la altura de la plaza y de tres en la cara orientada hacia la avenida Rodríguez de Viguri, donde actualmente se encuentran las dársenas.
Esto posibilitaría que se pudiesen observar los montes que se divisan detrás de la estación, facilitando la integración con el paisaje. «Nos inspiramos en el Obradoiro, donde se puede observar el paisaje más allá de los edificios», afirma Jorge Salgado.