Ni dramatiza por lo que pudo ser y no fue ni busca excusas, porque lo que siempre cuenta es lo que está por venir
20 abr 2016 . Actualizado a las 16:46 h.Pepe Pozas realizó un gran partido ante el Estudiantes y gobernó el último cuarto. Pero se le escapó la bandeja que pudo darle la victoria al equipo cuando restaban seis segundos. Es como marrar un penalti en el tiempo añadido. Y enseguida fue consciente de ello.
-¿Ha vuelto a ver la jugada?
-Siempre hago lo mismo. Ganemos o perdamos suelo repasar los resúmenes y he visto la jugada una o dos veces. Como sé cómo la hice, no hace mucha falta la repetición.
-¿Cómo la recuerda? Es una acción un pelín forzada.
-Me quedé en medio campo. Fui a puntear un tiro, no sabía si Eugevny o Tyler iban a coger la pelota y me quedé quieto. Al quedarme quieto en mitad de campo, cuando Eugevny coge la pelota, imagino que para que no se la robaran, en vez de dármela a mi la pasó en profundidad. Me giré, perdí de vista la pelota y cuando di los dos pasos, para no incurrir en la infracción, porque vas muy rápido, porque tengo que cogerla y se me va un poco, me planté debajo del aro. Y fallé. No hay que darle más vueltas.
-¿No pensó en ningún momento en frenar y agotar el tiempo de posesión?
-No hubo opción. Tuve que hacer un esprint bastante veloz y llegué a la pelota, pero tan rápido que con el primer apoyo tienes que parar, con el segundo subir... Son situaciones que se dan.
-¿Está aparcado, le sigue dando vueltas?
-Le sigo dando vueltas, porque fue una situación que puede condicionar la temporada. Ahora, cuando estoy solo pienso un poco en lo que podía haber hecho o no haber hecho, pero ya no depende de mí.
-Es un debate absurdo. Esa acción, en otro momento, hubiese tenido otra consideración.
-Es como pensar si Simpson, que llevaba un cuarenta por ciento en tiros libres, no hubiese acertado, si hubiese entrado otro triple nuestro... No podemos manejar lo que no hicimos.
-A pesar de las dos últimas derrotas, muy duras, ¿ve al Obradoiro más cerca de su esencia? No jugó tan a tirones, no se descolgó como otras veces. Fue un equipo más pegajoso.
-Creo que ya se vio también contra el Valencia y Gran Canaria, aunque nos sacaron más margen que el Joventut y el Estudiantes, que no fueron tan eficaces.
-Se me ocurre el símil del estudiante que le echa horas pero se queda en el examen en el 4,5. ¿Cómo se sobrelleva esa dinámica a nivel colectivo?
-Es complicado. Trabajas tanto y los resultados no llegan... Es difícil. Pero, también es cierto que, después de estos dos últimos partidos, no veo al equipo cabizbajo. Al revés. Veo más confianza en que esto se puede sacar. Y si encima ves que la gente sigue con el equipo, que va a llenar el pabellón... Eso nos ayuda muchísimo.
-Quizás sea ese el punto positivo, además de haber salvado el basketaverage. ¿Se nota una agitación, una reacción de la grada reforzando su confianza en el colectivo?
-Siempre se dice que la afición del Obradoiro entiende de baloncesto, y es verdad. Si ven que un jugador o alguien no da lo máximo, son los primeros en verlo. Pero si lo que perciben es lucha, pelea, trabajo, aunque las victorias no llegan, la gran mayoría no deja de empujar y de ayudar.
-¿Pensar en Sar lleno el sábado es una presión añadida?
-Todo lo contrario. Eso nos ayuda a que, si en algún momento hay bajones, se noten menos.
-¿De los arbitrajes hablan en el vestuario?
-No. A veces de alguna jugada puntual. Se comenta, por ejemplo, si la última del otro día no es falta, que pudo haber algunos pasos... Por la semana no es un tema que nos ocupe. Al acabar los partidos, a veces se habla algo, pero muy poco.
-¿Murcia será más fiero tras caer ante el Manresa?
-No creo que eso les influya. Son un grandísimo equipo, con opciones de entrar en el play off. Tiene jugadores muy veteranos que saben manejar la presión.
-¿Qué le diría a la afición?
-Que siga como siempre, que sepan que nos dan mucha energía. No soy el más adecuado para decirles nada.
-¿Suele estar pendiente de las redes sociales?
-Las sigo. Para bien o para mal. Me gusta tener un termómetro, una voz crítica, gente que ve de fuera lo que haces, para lo bueno y lo malo.
-¿Qué se ha encontrado esta semana?
-Dependiendo de la hora en la que lo vea, o que bueno es Pepe Pozas que ha metido cinco puntos seguidos, o que malo es Pepe Pozas que falla una bandeja. Hay que saber con qué te quedas y con qué no.
-¿Diría que estas situaciones, bien digeridas, acaban reforzando?
-De eso sé un poco. Me han echado dos veces de un club, teniendo trece y diecisiete años. Me han cortado dos veces en la selección española. En una ocasión iba a fichar por un equipo y al día siguiente me dijeron que no... Para tener 23 años, ya me han pasado unas cuantas. Siempre vas quemando etapas, y esta es una más.
-¿Hacen cálculos sobre el umbral de la permanencia?
-No. Sabemos que cada partido que queda es una final y que si podemos matarlos no hay que dejar que se escapen.