Ahora está prohibido rendirse

Koke Rama

SANTIAGO

21 mar 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Ya en los primeros compases vimos cosas que se repiten demasiado últimamente, como la falta de intensidad tanto en ataque como en defensa, que nos llevan a ir a remolque durante muchos minutos.

Después de dos cuartos iniciales para olvidar, el Obradoiro salió con la intensidad defensiva que requería el encuentro. En un abrir y cerrar de ojos se metió en el partido, influyendo en esta situación el acierto en ataque con acciones plenas de confianza y determinación.

Llegamos al último cuarto y después de unos minutos el Obradoiro se pone 61-62. A partir de ahí, nuevo apagón. Varias malas decisiones defensivas y la falta de acierto en ataque condenaron al conjunto que entrena Moncho Fernández.