Después de varios ejercicios de recortes, el Ayuntamiento ha presentado un presupuesto que defiende como «expansivo» y «dinamizador» y cuya ejecución se concreta en media docena de ejes de actuación que suman 16 objetivos. Las políticas de carácter inversor conforman uno de esos ejes con una asignación de 14 millones (un 27,8 % más): los casi diez de inversiones propias, los cerca de 1,8 con que el Concello contribuirá a proyectos ejecutados junto con otras Administraciones y los 2,3 de programas de mantenimiento.
Con 1,6 millones, pero un crecimiento porcentual significativamente más elevado (73,6 %), el fomento del empleo y de la mejora de las condiciones de empleabilidad se constituye en otra de las líneas básicas, al igual que la sostenibilidad del gasto social, de los servicios públicos básicos y de la calidad de vida, otro de esos ejes. Y este último es el que mayor gasto concentra (55 millones, con una subida del 20,8 %). No en vano engloba las políticas de cohesión social, las de emergencia social, las de deporte y juventud y el mantenimiento y garantía de los servicios públicos básicos, una obligación esta que no solo crece económicamente por el impacto del IPC en sus costes, sino por la incorporación de equipamientos que habrán de funcionar este año, como la ludoteca.
Promoción de la ciudad
El apoyo a los sectores implicados en la promoción de la ciudad es otro de esos ejes. En este caso el gasto se cifra en poco más de cuatro millones (un 42 % más que en el 2013), con 1,77 millones para promoción turística, 1,3 para promoción de la actividad comercial y casi un millón para promover la actividad empresarial.
Completan esas líneas generales la mejora en la eficiencia de la administración para ofrecer un servicio más transparente al ciudadano, con una asignación de 1,6 millones (79,5 % más), y una política fiscal que busca la equidad no solo con la mejora de los procedimientos y trámites para los contribuyentes sino también con una gestión tributaria de lucha contra el fraude. Una gestión que también apuesta, defiende el Concello, por la contención de la presión fiscal con la congelación general de impuestos, tasas y precios públicos y la bajada del tipo municipal del IBI, lo que compensa la subida del Gobierno central.
Las grandes cifras de este eje superan los 60 millones, un 3,7 % menos, aunque en esencia se trata de ingresos, los 59,9 millones de origen tributario presupuestados. Sobre medio millón, en este caso gasto, serán para la mejora de la gestión tributaria.