«Ulla» o el enésimo día de perros

El fuerte viento provocó accidentes y caídas de árboles, pero apenas hubo inundaciones

la voz

Ulla, el último temporal de este invierno y el primero con una nomenclatura especialmente cercana, dejó en Santiago y en las comarcas limítrofes múltiples desperfectos aunque de menor nivel que ciclogénesis anteriores. En la ciudad compostelana, el temporal provocó diversas caídas de árboles desde la noche del jueves hasta primeras horas de la mañana de ayer. Lavacolla, A Sionlla, San Marcos y las calles Lisboa, Rapada y la carretera de Roxos a Reborido fueron las zonas afectadas, en este último caso también con la caída de un poste eléctrico. Ayer por la mañana también se cortó durante media hora un tramo del periférico en la avenida Torrente Ballester, desde la avenida de Lugo y en dirección al Polígono del Tambre, por una bolsa de agua. Y en ese mismo polígono industrial y en el palco de la música de Lavacolla cayeron dos planchas metálicas, aunque sin causar daños. Mientras continúen las inclemencias meteorológicas, el Ayuntamiento mantendrá el operativo de emergencias que integran la Policía Local, bomberos, Protección Civil, la brigada de Vías e Obras y las concesionarias Urbaser y Viaqua, integrado por unas setenta personas.

En la comarca compostelana, el grupo de Emerxencias de Boqueixón trabajó a destajo durante toda la mañana. La incidencia más significativa fue la caída de un gran árbol en la carretera entre A Susana y Vila de Cruces, que permaneció cortada entre las 10.30 y las 13.30 horas. En el resto del municipio hubo cortes de luz y teléfono provocados por los daños de los árboles caídos. Mientras tanto, en el Val de Amaía (Ames y Brión) apenas hubo problemas, con la salvedad de dos viales anegados, lo que obligo a abrir varias alcantarillas en Bastavales y Os Ánxeles para eliminar las bolsas de agua. Y en Teo, el agua invadió varias carreteras secundarias, pero la circulación no se cortó, aunque fue necesario circular con precaución.

Un tejado por los aires

Por su parte, el Grupo de Emergencias Supramunicipal (GES) con base en Padrón atendió incidencias menores. En Extramundi, un árbol cayó sobre un alpendre aunque, en este caso, fue el propio particular el que se encargó de retirarlo. Asimismo, se registraron varias salidas de vía y un accidente en la autopista, sin heridos.

El grupo de intervención de Melide sí tuvo una mañana ajetreada a causa del temporal. Los efectivos empezaron a trabajar a primera hora en pleno centro urbano retirando las planchas de la cubierta de los patios de luces de un edificio, que el viento arrastró a unos 150 metros de distancia del inmueble. Dos de las cinco planchas no fueron localizadas aún.

También como consecuencia de las fuertes rachas de viento, la brigada melidense de emergencias, que desde hoy ya no presta servicio al vencer el contrato de seis meses que suscribieron los efectivos que la integran, realizó intervenciones en la parroquia de O Leboreiro, donde la caída de un árbol afectó a unos 300 metros de cable del alumbrado público, y en la de Xubial, donde otro árbol cayó encima del tendido eléctrico. Ya en el casco urbano, también actuaron los efectivos en la rúa Martagona al ceder un poste de la luz del alumbrado, y en la avenida de Lugo por la caída de una farola.

Choque múltiple

En Ordes, cinco personas resultaron heridas en un accidente con tres vehículos implicados en la autopista AP-9, provocado por la caída de un árbol a las ocho de la mañana. Uno de los heridos tuvo que ser rescatado por bomberos de Ordes y Betanzos, porque quedó atrapado. al quedar atrapado en uno de los vehículos.

Y en Oroso, una mujer tuvo que ser atendida al sufrir un ataque de ansiedad tras chocar con un árbol en la carretera de Sigüeiro a Lavacolla sobre las siete de la mañana. Para permitir la retirada del árbol hubo que cortar el tráfico.

Playa fluvial anegada

Los 99,8 kilómetros de velocidad máxima registrados en la estación meteorológica de Fontecada, dan fe de las complicaciones de Ulla en las comarcas de Xallas y Barcala. En Santa Comba, Protección Civil se vio desbordada por la caída de grandes árboles, sobre todo «carballos e eucaliptos», precisó un portavoz que relató que habían retirado de carreteras y pistas más de quince árboles. Los puntos problemáticos fueron Abuín, Faílde, Malvárez, San Cristóbal y Grixoa de Esternande. El elevado nivel del agua en el río Xallas provocó también el anegamiento de las fincas de la playa fluvial de Esmorode. Y en Negreira, la carretera provincial a Ponte Nafonso sufrió el levantamiento del firme por el nacimiento de agua en la zona de Gonte. La caída de cascotes de un edificio en la céntrica rúa Cachurra causó daños en un turismo, lo que obligó a señalizar la zona. El río Barcala por el paseo fluvial se desbordó por enésima vez cubriendo las aguas el puente de Os Castros tras al caer más de 50 litros de agua por metro cuadrado en menos de doce horas. Y en Ponte Maceira, vuelven a temer a la subida del Tambre que había bajado casi dos metros su nivel.

Información elaborada con las aportaciones de Rosa Martínez, Emma Araújo, Uxía López, Emilio Forján y Natalia R. Noguerol. Más noticias sobre el temporal «Ulla» en las páginas 10 y 11 de la sección Galicia.

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