El BNG cuestionó la legalidad de un artículo de las bases de ejecución del presupuesto, el que autoriza gastos antes de la entrada en vigor de los expedientes modificativos de crédito correspondientes. Considera que la ley autoriza solo eso para gastos anticipados contra presupuestos futuros y que el PP lo generaliza, dijo Cela, para todo tipo de expedientes modificativos. Y por ello ha solicitado ya un informe a Intervención sobre su legalidad, anunció el nacionalista, quien cuestionó también la flexibilidad que las bases atribuyen a la distribución del gasto, «co que dá igual o que autoricemos hoxe, porque logo gastarán como queiran».
Ese artículo es «un disparate» para Paco Reyes, quien al analizar la distribución del gasto contrapuso lo que supone el de cultura, área que depende directamente del alcalde, con el de Urbanismo, «o único que crece». «É evidente quen manda na Xunta de Goberno», concluyó.
Sierra pasó por alto las apreciaciones de la oposición sobre las bases de ejecución y, además de las críticas al bipartito, destinó el resto de su intervención a dar cuenta de los ejes que orientan el presupuesto. Y uno «imprescindible» es la dinamización de la ciudad, que la oposición no ve, a través de la inversión real y el apoyo a la promoción. Entró también en el control de la deuda municipal y en la contención de la presión fiscal, con la congelación de tasas y la bajada del IBI, el único aspecto con el que se mostró de acuerdo Rubén Cela.