Su reglamento impide a los vecinos elegir en saneamiento y enlosado
11 dic 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Acometer una obra de alcantarillado en el casco histórico de la ciudad puede acarrearle al ciudadano un grave problema, porque aunque sea privada ha de hacerlo con la empresa concesionaria del Concello, que es Viaqua (antes Aquagest). Y además hay que levantar piedras en el centro histórico, con el gasto que ello representa, con empresas homologadas para ello.
Una comunidad de propietarios de la Rúa Nova ha puesto el grito en el cielo porque se vio constreñida a aceptar una actuación de saneamiento en el medio de esa calle aunque de responsabilidad privada, con los criterios fijados por el Concello.
El reglamento de la red de abastecimiento y saneamiento de la ciudad recoge que una obra en la zona desde el contador hasta la conexión es privada. Pero es una actuación en espacio público que le corresponde ejecutar a la concesionaria. Y Aquagest ha de recurrir, para levantar la piedra, a las empresas asignadas para estos menesteres (la que ofrezca mejor oferta de ellas) debido a la zona pública en la que se actúa.
Son dos las firmas a las que se acude para este tipo de intervenciones, una de Santiago (La Rosaleda) y otra de Ourense. Ahí radica el quid de la cuestión, en la imposibilidad del propietario de elegir la empresa en una obra de carácter privado y en el reducido número de firmas para la elección en vez de una relación más amplia.
Lo malo de este tipo de situaciones, que apenas se han dado en los últimos años, es la necesidad de levantar el enlosado del centro histórico, lo que encarece la actuación por la índole patrimonial de la zona. En otros puntos el coste sería menor. En ese sentido, hay sectores de Raxoi que opinan que, precisamente por esa desventaja y constreñimiento, la Administración debería hacerse cargo del gasto.