El regidor bañés declaró en el juicio entre unos vecinos y un constructor

E. F. a baña / la voz

SANTIAGO

El juicio al que se enfrenta la asociación de vecinos de la parroquia bañesa de Cabanas por la denuncia interpuesta contra ellos por un constructor de Zas, quien les reclama el pago de 57.000 euros por unos trabajos realizados en la traída de aguas de la parroquia, quedó ayer visto para sentencia en el Xulgado de Primeira Instancia de Negreira. Por la sala desfilaron vecinos, el constructor Celestino Blanco, y hasta el alcalde, Andrés García Cardeso, quien reiteró que su colaboración con los vecinos de Cabanas fue ofrecerles el apoyo de la pala y personal municipal, pero nunca a través de una empresa privada para que ejecutase las obras.

Los vecinos, que presentaron hasta siete testigos, mantuvieron durante el juicio que ellos no habían contratado los trabajos a la firma Celestino Blanco, sino que fue el propio constructor quien se brindó a realizarlos, según mantienen, después de hablar con el alcalde, interpretando los primeros que la factura la pagaría el Concello, puesto que no existía acuerdo alguno con los promotores de la obra para que realizase las canalizaciones y repusiese las zonas afectadas.

Los vecinos, reunidos en una asamblea, acordaron en su día defender su postura tras la denuncia del constructor, mostrándose ayer «optimistas» sobre el desenlace que suscitará la decisión judicial.