El inconsolable dolor de toda una ciudad

r.m. santiago / la voz

SANTIAGO

El Ayuntamiento anula la totalidad de la programación festiva y las atracciones

26 jul 2013 . Actualizado a las 15:38 h.

El dolor y el silencio se instalaron ayer en Santiago, consternada por la magnitud de la tragedia de Angrois, una catástrofe que ha dejado una profunda herida en la ciudad, que se ha sumado a los siete días de luto oficial que decretó la Xunta y que ha suspendido toda la programación de las fiestas del Apóstolo, incluida la actividad de las atracciones de feria de la Alameda.

De hecho, la corporación compostelana se adelantaba por minutos a la declaración de ese luto en lo que respecta a la ciudad. El pleno se reunía en sesión extraordinaria a las 9.30 horas de ayer para mostrar sus condolencias en una declaración institucional que leyó el alcalde, Ángel Currás, para oficializar un luto que «simboliza a nosa desolación e tristura» y que «representa o pésame de toda unha cidade aos familiares dos falecidos e dos feridos». Pero también para ponerse a disposición de las familias de las víctimas «en todo momento, con todos os medios humanos e materiais que as institucións teñen ao seu alcance»

Pero también hubo agradecimientos al «esforzo e a entrega sen límites de toda a cidadanía», colectivos, empresas y profesionales que «estiveron colaborando coa Administración na atención ás vítimas e ás súas familias», con un reconocimiento expreso también a los vecinos de Angrois, «que desde o primeiro momento entregaron todos os seus esforzos para axudar nesta catástrofe».

La reacción que cabía esperar

En declaraciones posteriores, Currás calificaba de excepcional la actitud «de la gente que ha ido a donar sangre permanentemente por la noche y de los vecinos de Angrois aportando mantas, víveres, agua». «Ha sido excepcional la respuesta de la ciudad en esta tragedia», afirmó el regidor, quien también sostiene que «es la reacción que se podía esperar de una ciudad solidaria». Una reacción que también elogiaba el socialista Francisco Reyes ante la incorporación espontánea de muchos profesionales de distintos servicios sanitarios y de emergencias a sus puestos cuando no estaban de turno.

El nacionalista Rubén Cela no dudaba en apuntar al término del pleno que «hoxe Santiago é de cor negra» y que toda Galicia «é un país en loito» ante una catástrofe de esta magnitud. Y Compostela demostraba ese luto no solo en su solidaridad con las víctimas sino también con la suspensión de cualquier actividad festiva y el cierre de atracciones de la Alameda. Anteayer ya anuló los actos propios de esa jornada nada más conocerse la tragedia y ayer lo hizo con la totalidad de la programación. Los dos únicos conciertos de pago que había programados ya cesaron en las ventas de entradas y a los que ya las han adquirido se les informará próximamente del procedimiento a seguir para recuperar su importe.