Después del éxito desu primera novela, «El tiempo entre costuras», presenta la historia de una mujer actual
10 oct 2012 . Actualizado a las 11:33 h.María Dueñas estuvo ayer en Santiago para presentar su segunda novela, Misión Olvido, de la que se han editado 350.000 ejemplares. Tras el éxito de El tiempo entre costuras, del que se vendieron más de un millón de ejemplares, Dueñas comenta que «conscientemente me he hecho el firme propósito de no dejarme llevar por presiones; solo por hacer mi trabajo con toda la ilusión, porque al final la respuesta está en los lectores.
-«Misión Olvido» es una novela narrada en presente con saltos al pasado. ¿Cuál es el fin?
-Es una novela contemporánea narrada en la voz de una mujer de nuestro tiempo, que sufre un descalabro sentimental y decide trasladarse a California para recomponerse interiormente y emprender una labor académica. Y en esta labor aparece la memoria de Andrés Fontana y se le cruza en el camino Daniel Carter, un profesor americano, maduro y carismático. De la mano de Fontana llegamos a la España de los 30, en la que empezaban a crecer las universidades, la intelectualidad florecía... y de la mano de Carter se vuelve a la España de los años 50, una España deprimida pero que seduce a los extranjeros.
-Los años 30 y 50 no fueron elegidos al azar.
-Quería rescatar los 30, porque es la época de la que se nutren los hispanistas que partieron al exilio y los años 50, porque quería hacer una novela de ida y vuelta entre España y Estados Unidos. Es el momento de superar la posguerra y hay cierto aperturismo.
-¿Es una novela de segundas oportunidades?
-Blanca es una mujer de nuestro tiempo, que cree tener su equilibrio y su estabilidad después de luchar por ello y, de pronto, se derrumba. En California, al tiempo que recupera la memoria de Fontana, también se recompone a sí misma. Es una novela de optimismo lúcido y sensato.
-¿En qué escritor se inspiró?
-Ramón J. Sender. Por un lado como el escritor exiliado que fue y que aún no ha tenido un gran reconocimiento y, por otro lado, el Sender hombre, que vive el exilio, que sufre añoranza y nostalgia. Y me inspiré en la correspondencia que mantuvo con Carmen Laforet, que permite descubrir la faceta más humana.
-¿Estuvo tentada a seguir con «El tiempo entre costuras»?
-Muchos lectores me pidieron una segunda parte, pero quería algo distinto. Una novela contemporánea y cambiar de voz narrativa, de estructura. No he tenido la tentación de la trilogía, no digo que jamás la escribiré, pero por ahora no.