China se deja conquistar

lorena franco bouza SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO

Gonzalo Iglesias

Estudiantes del gigante asiático llegan a Santiago para practicar español

04 sep 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

crónica nuevos alumnos en la universidade

Justo cuando la crisis golpea a Europa y los españoles apuntan hacia China como uno de los posibles destinos que han de sacarlos de la incertidumbre económica que se cierne sobre sus cuentas bancarias, son muchos los chinos que se dejan conquistar por el encanto de la cultura y la lengua españolas. El interés de los habitantes de la república oriental por nuestro país es más que palpable desde hace una década hacia esta parte y, por lo que parece, la curiosidad del gran gigante asiático no deja de crecer aun cuando las cosas pintan grises por estas latitudes.

Así lo da a entender el nutrido grupo de estudiantes chinos que acaba de llegar a la ciudad para cursar estudios durante el próximo año en la USC y que en la mañana de ayer fue recibido por el vicerrector de Relacións Exteriores e Internacionalización, Víctor Millet, en un acto en el que también estuvieron presentes María José López Couso y Javier Gutiérrez Carou, decana y vicedecano respectivamente de la Facultade de Filoloxía. Todos ellos dieron la bienvenida a los nuevos alumnos, a los que ofrecieron también algunas indicaciones para ayudarlos a iniciar su vida académica en la ciudad.

Convenio de intercambio

Los visitantes chinos, que en su mayoría estudiarán en Filoloxía, llegan a España gracias al convenio de intercambio que existe entre varias universidades de China y la USC, que hace dos años inició un programa de captación de estudiantes en aquel país. El programa, que fijaba la participación en 60 alumnos, despertó tanto interés que el número de estudiantes inicialmente previsto tuvo que ser ampliado. Finalmente serán 90 los que se instalen en la ciudad, lo que se traduce en unas necesidades de tutorización mucho mayores.

Es por ello que desde el vicerrectorado de Relacións Exteriores se han convocado dos plazas de becarios para doctorandos de la Facultade de Filoloxía que se encargarán de ayudar a los recién llegados en cuestiones que no tengan que ver estrictamente con la vida educativa, garantizándoles una estancia fructífera en la ciudad.