Pero la polémica no llega únicamente por la vía vecinal. También se abrió ayer en el ámbito político, después de que el regidor lamentase que el Gobierno central socialista no hubiese dejado ese proyecto definido. Aunque en los próximos meses será el Consorcio el que asuma la gestión del nuevo edificio, más adelante será la Xunta, aunque la titularidad del centro museístico es de la Administración estatal.
El socialista Xosé Sánchez Bugallo, que como alcalde fue también presidente del Consorcio hasta mediados del 2011, afirma que sí hay un proyecto elaborado para el Museo das Peregrinacións e de Santiago con ocasión de la puesta en marcha de la nueva sede, un proyecto «elaborado e coordinado polo director do Museo das Peregrinacións» y en el que un equipo «traballou dous anos coa coordinación de Bieito Outeiriño», dice, mientras indica que le han llegado noticias de que Ángel Currás «non quere facelo así, quere revisalo e facer outro». Pero una cosa es que «se queira dar unha viraxe e outra que non houbera ese proxecto».
Y al margen de esa circunstancia, añade que Currás «si debe recoñecer que entre a herdanza recibida ten dous magníficos edificios, a Casa do Cabido e o Banco de España», dijo en alusión a las constantes críticas del PP sobre la herencia que le han dejado los socialistas.
La fachada de Praterías
Bugallo entró también en las observaciones del alcalde sobre la fachada del museo y la falta de libertad del arquitecto para definir el frente del edificio, según Currás. Y ahí afirma que el regidor «ou mente ou descoñece» las circunstancias que llevaron a mantenerla. «Eu mesmo lle ofrecín a Gallego que fixese unha proposta distinta para a fachada, pero el non o tivo en conta, rehusou facelo», apunta Bugallo acerca de una fachada sobre la que «non oín ningunha queixa dos cidadáns», concluye.