Indignación entre varios feligreses multados a las puertas de la iglesia de la parroquia de San Mamed
28 mar 2012 . Actualizado a las 14:35 h.Ni a la misa se puede ir tranquilo. Lo saben y lo sufren varios feligreses de la parroquia de San Mamed de Rois, a los que el oficio religioso del 22 de enero pasado les salió «moi caro», nada menos que a 200 euros por persona, el importe de cada una de las seis multas que les impuso la Guardia Civil de Tráfico. Ese domingo, cuando estos feligreses fueron como siempre a la misa de las diez y media de la mañana se encontraron la explanada de la iglesia totalmente ocupada por los vehículos y remolques del club de Enduro de Rois, que ese día realizó una salida.
Por ello, los feligreses aparcaron donde había espacio en el entorno de la iglesia parroquial y la «gran sorpresa» les llegó días atrás, al recibir las sanciones por estar, supuestamente, estacionados de modo que sus vehículos «obstaculizaban la circulación» o «creando peligro para otros usuarios», según consta en alguna multa, algo que niegan los afectados, visiblemente «molestos e indignados».
Lo que sí obstaculizaba un paso -la salida de una explotación ganadera- era un remolque, por lo que el titular del establo llamó a Tráfico pese a que, finalmente, el vehículo que estorbaba fue retirado a mano.
Pero parece que Tráfico no desaprovechó su visita a Rois y puso varias multas, en una acción que los feligreses consideran «sin sentido» ya que, explican, «pagamos xustos por pecadores». En su opinión, esas sanciones solo tienen un fin: «Recaudar» ya que, de otra manera no se entiende tampoco la elevada cuantía de las mismas: 200 euros. «É un abuso», aseguran.
De haber sabido que «o campo estaba ocupado», los feligreses dicen que no hubieran ido ese domingo a misa pero, una vez que fueron, o aparcaban donde lo hicieron «ou tiñamos que volver para casa», sin asistir al oficio. Consideran, además, que con estas multas se puede crear un «mal precedente» para otras citas religiosas, como el próximo domingo de Ramos o un entierro o funeral, cuando el aparcadero de la iglesia de Rois y, posiblemente, de cualquier otro lugar de Galicia, se queda pequeño y los feligreses aparcan donde pueden. «¿Vaise dedicar Tráfico a multar como nos fixo a nos?», se preguntan.
El alcalde de Rois también considera que estas sanciones pueden crear «alarma social» en el futuro.