04 dic 2011 . Actualizado a las 06:00 h.
Con ser llamativo, el aspecto sancionador no es lo importante de la política antibotellón del gobierno compostelano. Lo trascendente es que se conciencien todos los colectivos implicados (padres, jóvenes, hosteleros) para combatir una práctica que no hace más que llevar hacia el alcoholismo a los miembros más desprotegidos de la sociedad. El trabajo es arduo, pero ha comenzado y ya se van apuntando algunos resultados.