El jurado consideró que Manuel Bouzas tenía problemas psicológicos
29 oct 2011 . Actualizado a las 06:00 h.No cabía esperar otra cosa. El juicio contra el extorsionador que fingía ser miembro de ETA terminó como estaba previsto. El veredicto del jurado popular lo declaró culpable por unanimidad de sus nueve miembros. El propio acusado, Manuel Bouzas Barbazán, había reconocido que en el 2008 envió cartas a quince empresarios reclamándoles pagos de entre 50.000 y 100.000 euros como aportación a la banda terrorista y a cambio de protección personal y de sus negocios. El llamado impuesto revolucionario. Pero, y esa era la pelea de la defensa, el veredicto también consideró que Bouzas estaba sometido en aquel tiempo a una situación depresiva, de estrés y ansiedad, por la pérdida de su trabajo y por las malas relaciones familiares que le habían llevado al borde del divorcio.
El magistrado tendrá en cuenta este atenuante en la sentencia que debe ahora redactar contra Manuel Bouzas, que también se beneficiará de que el tribunal haya considerado -como parecía lógico- que el acusado, muy conocido en la comarca de Santiago porque fue durante años secretario general de la Federación de Productores Lácteos (Feplac), había actuado mediante un plan único y premeditado. Un tecnicismo, pero muy importante, porque al estimarlo así, el delito pasa a ser continuado y la pena es menor que si, como lo presentó el fiscal, se analizaba cada una de las quince extorsiones por separado.
Bouzas admitió todos los hechos ante el jurado y colaboró en todo momento con el tribunal. Solo alegó haber actuado bajo la depresión y llegó a decir que ni él mismo sabía porque había mandado aquellas cartas haciéndose pasar por ETA.
La pena podría haber sido muy dura. El fiscal pedía 1,9 años por cada uno de los quince delitos y tres -por uno solo- la acusación particular. Con el veredicto del jurado popular las perspectivas de Bouzas han mejorado notablemente. Evidentemente, la última palabra la tiene el magistrado de la Audiencia de Santiago que ha presidido la vista, pero hasta es posible que la pena sea menor de dos años y que no tenga que ingresar en prisión.