Diversos políticos valoran la importancia del suplemento.
05 oct 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Caras conocidas, nombres más conocidos aún, palabras que no se las ha llevado el viento porque cuando se ponen negro sobre blanco quedan ahí para siempre? La idea de sacar a la calle La Voz de Escuela correspondía a una demanda soterrada de muchos profesores que deseaban utilizar el periódico en la escuela aunque no sabían muy bien cómo hacerlo. Y como para muestra un botón, ya a finales de agosto de 1983 Vázquez Portomeñe, conselleiro del ramo, clausuraba en A Coruña un congreso sobre la prensa en la escuela -organizado por este periódico y Padres y Maestros- al cual habían asistido, en pleno verano, nada menos que 98 docentes de Galicia y norte de Portugal.
Saltando en el tiempo, en 1989 era el mismísimo ministro de Educación y Ciencia quien concedía una muy larga entrevista en exclusiva a La Voz de la Escuela. En efecto, Javier Solana afirmaba rotundamente que «la lectura del periódico puede abrir horizontes muy sugestivos para la vida de un niño o de un joven», justo cinco años después de que la ANPA Foundation (la asociación de editores de periódicos de Estados Unidos) hubiera puesto en marcha la idea de dedicar en todas las aulas una jornada al año a la prensa, en lo que se llamó el Día sin Libros, iniciativa que rápidamente abrazaron Canadá, Holanda, Suecia y Dinamarca. Aniceto Núñez, conselleiro de Educación de la Xunta, se unió al grupo convocando el Día con Periódicos y sin Libros para el 21 de abril de aquel lejano 1989. Galicia fue la primera comunidad autónoma en incorporar esta conmemoración que sigue vigente en su calendario escolar. Ahí empezó todo.