Los centros de FP reciben cada vez más alumnos adultos y de fuera, pero carecen de plazas
02 oct 2011 . Actualizado a las 06:00 h.La transformación de los estudios de Formación Profesional (FP) favoreció que cada vez los siga más alumnado adulto, de 18 y más años (con el bachillerato terminado), y que se desplacen para cursar sus títulos estudiantes de otros municipios. También aumentan los que acuden en coche propio a clases, por carecer de un transporte público adecuado a sus necesidades. Y se encuentran con que no tienen donde dejar el vehículo.
En la nota de presentación de este curso el Politécnico advirtió que «non dispón de zonas de aparcamento de vehículos para o alumnado». Propone que vayan al estacionamiento de borde de Santa Marta, no muy lejano, y donde pueden aparcar por 1,5 euros al día y de 7.30 a 22.30. Ahora la mayoría de sus 340 plazas están vacías. El Concello prevé potenciarlo hacia final de año con un autobús lanzadera que también apoye a usuarios del Clínico, afirma el edil Albino Vázquez.
Excesiva demanda
El otro centro integrado de FP de la ciudad, el Compostela, tiene 140 plazas para aparcar, pero se quedan escasas para la excesiva demanda: las usa el personal del Centro de Formación de Profesorado (30 personas), la Agencia de Calidad Universitaria (15) y buena parte de 86 docentes y personal no docente y 750 estudiantes, señala el director, Ramiro Esparís. Además, parte del espacio hay que dejarlo libre para el transporte que sirve al centro.
En el Compostela se valora la posibilidad de convertir una zona deportiva en estacionamiento. Permitiría ganar unas 60 plazas para aparcar y no perjudicaría la docencia, pues no hay disciplina de educación física (la había cuando impartían bachilleratos, que se extinguieron hace unos años), señala el director.
Esa fue la solución adoptada en la Escola Oficial de Idiomas: la zona deportiva del desaparecido colegio de primaria Vite II, ahora sede del centro de lenguas, permite espacio suficiente para los vehículos de los 66 docentes y 10 trabajadores no docentes, indica el director, Gonzalo Constenla. Para el alumnado hay muy pocas plazas para las necesidades, afirma.
En el IES Lamas de Abade el día más problemático es el martes por la tarde, porque hay clases de secundaria y bachillerato. El resto de la semana, entre el nuevo espacio que se habilitó en el exterior y el propio del centro consiguen arreglarse, según la directora, Dolores Picón. Porque por la falta de buen transporte público, y el elevado volumen de estudiantes de FP de las ramas de estética y sanitaria que vienen de otros municipios en su propio coche, la presencia de vehículos es elevada.
En el exterior de Lamas de Abade encontrar lugar no es fácil, pues hay muchos colegios: están además el ya citado Compostela, la escuela Raiola, un centro de primaria y el de educación especial Duques de Lugo, por lo que la demanda de lugar para estacionar es alta.
El Conservatorio de Música habilitó unas plazas en su parte posterior igualmente para el personal. Alumnado y padres buscan plaza en el exterior, y a veces, en los cambios de clase de tarde, hay saturación.
Los más céntricos
En los más céntricos hay también problemas. En el instituto Rosalía de Castro utilizan un trozo del patio trasero «e permite que nos arranxemos», dice el director, Ubaldo Rueda. Pero el claustro son 114 docentes, con varios que residen fuera de Santiago, y hay alumnado de ciclos de FP, lo que crea complicaciones.
En el San Clemente disponen de 9 plazas en la vía pública para el profesorado: fue la contrapartida que les ofrecieron por inhabilitar la pequeña plaza a la entrada del centro, dice la directora, Carmen Viñas. Miles de estudiantes siguen estudios a distancia y, cuando van al instituto, o acuden a un párking de pago o al campus, que les queda cerca, y que es también una opción para el Xelmírez I.
La Escola de Arte e Superior de Deseño Mestre Mateo no tiene ninguna plaza de aparcamiento ni para docentes ni para alumnado. Hace años estacionaban algunos en la plaza posterior, pero se ha inhabilitado para ese uso. Después quedaba como más próxima la rúa do Medio, pero la nueva ordenación del estacionamiento para residentes lo impide. Todo el personal que acude a este centro, docente, discente y de administración, es adulto. En las proximidades de la rúa Virxe da Cerca hay varios estacionamientos, pero de pago. Quienes vienen de fuera tienen difícil otra opción.