06 sep 2011 . Actualizado a las 06:00 h.
Las parroquias rurales son bastante pobres. Demasiado como para asumir seriamente la protección de su patrimonio, que tiene un valor altísimo en el que muchas veces no reparamos hasta que falta, como ocurrió con el Códice Calixtino. El problema es que en estos momentos los ladrones son capaces de violar la entrada de cualquier templo incluso para robar un puñado de monedas o unas velas. Si no se llevan más cosas es porque no saben.