El 25 de marzo se inauguró la obra, y desde entonces no han cesado las protestas de ciudadanos de Santiago y asociaciones. El primer bolardo que se rindió ante los coches, lo hizo antes de haberse inaugurado siquiera, segundo cuentan los vecinos. Por tanto, la clausura total de las obras no ha llegado todavía.
Una valla roja cubre el primer poste de la larga fila, justo enfrente de la entrada al párking. Este es el resultado de una actuación en conjunto entre Urbanismo y Tráfico. La semana pasada, se aprobó la iniciativa de vallar esos bolardos, debido a su «peligrosidade», informan desde Raxoi. Estos postes tienen electricidad y al dejarlos a la intemperie podrían ocasionar problemas mayores.
«Acto vandálico»
La edila de Urbanismo, María Pardo, que ha visitado la zona en varias ocasiones, es consciente de que en anteriores veces han sido vehículos los que se han llevado por delante el bolardo. Sin embargo, esta vez se trata de «un acto de vandalismo», afirma. Desde el Concello creen que otra serie de medidas de prevención distintas a las que se están llevando serían «imposibles». Asimismo, confía en que los vecinos contacten con su departamento, si fuere necesario, para dar solución a los problemas que aquejen.