Convertida en mito con solo dos discos

La Voz

SANTIAGO

Con solo dos discos en el mercado (uno de ellos le dio cinco premios Grammy), Amy Winehouse era una estrella. Ahora, después de su prematura muerte -quizá anunciada y advertida por ella misma-, se ha convertido en un mito. Cantó a gritos sus desgracias, sus angustias y sus inseguridades, pidiendo ayuda en unas ocasiones y declarándose en rebeldía en otras. Lo suyo es la crónica de una muerte anunciada: repentina, pero anunciada. «La hemos visto matarse lentamente, esto solo era cuestión de tiempo», dijeron hace unos días sus padres.