Me quedo con la extraordinaria parada de Iker Casillas en el mano a mano con Arjen Robben. Todos recordamos el gol de Andrés Iniesta, pero aquel otro momento puntual fue también decisivo para la conquista del Mundial, porque Holanda se hubiera adelantado en el marcador y no sabemos cómo hubiera cambiado el desarrollo del partido. La brutal patada de De Jong a Xabi Alonso es otra de las imágenes del encuentro que tampoco olvidaré. Me sorprendió de forma muy negativa. Afortunadamente, no vemos muchas acciones de ese tipo en un campo de fútbol. Recuerdo que vi el partido por televisión con mi mujer y mi hija en Vigo. Fuimos a la casa de unos amigos. Nos pusimos las camisetas de España y pintamos la cara de la niña con los colores de la selección.