La oferta laboral de Merkel eleva la demanda para estudiar alemán

JOEL GÓMEZ SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO

La Escola de Idiomas forma el primer grupo de verano y nota mayor interés

05 jul 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

La Escola Oficial de Idiomas de Santiago formó este verano por vez primera un curso para enseñar alemán. Lo intentaba hace años, con diferentes estrategias, pero ninguna resultó tan convincente como la oferta laboral de la canciller Angela Merkel hace unos meses: muchas personas le tomaron la palabra sobre la posibilidad de ir trabajar a Alemania y, desde entonces, la Escola de Idiomas nota un creciente interés para aprender este idioma, indica su director, Gonzalo Constenla.

La primera repercusión es este curso de verano, que desde el viernes y hasta el 29 imparte Josefa Vila. La profesora tiene 22 estudiantes anotados en un curso de iniciación básico. Aunque las plazas eran inicialmente 20, se incrementaron y aún así varias solicitudes quedaron excluidas. Tendrán 40 horas de clase, dos diarias. La profesora valora que al finalizar el mes podrán defenderse en lo más elemental y, si van a un país de habla germana, partirán de una buena base para mejorar su competencia. Esa es al menos la intención, afirma.

«O alumnado é moi heteroxéneo, de 15 a 50 anos, case todo adulto con interese en coñecer a lingua. Hai unha familia que ven completa, nai e tres fillos, e teñen a intención de ir a Alemaña e aproveitar esta ensinanza», afirma.

«Motor económico europeo»

Josefa estudió Filología Alemana en la USC. También residió año y medio en Múnich, pero decidió regresar. Valora que el alemán debería tener mayor presencia en la enseñanza, por ser el idioma más hablado de Europa, y del país que «excerce de motor económico europeo». Asociaciones de empresarios y algún ayuntamiento organizan cursos para enseñarlo. Y ella tuvo como alumnado a ingenieros de Vigo a quienes sus empresas les obligaban a aprenderlo para mejorar las relaciones comerciales; y formó a personal de hoteles para atender clientela germana, afirma.

Este curso de verano es una experiencia nueva para ella, explica: «Todo o alumnado parte de cero. Nos primeiros días aprenden a facer a súa presentación, e pouco a pouco adquiren competencias para unha comunicación básica. Falamos e repetimos moito, sen libro de texto, sen complicacións de gramática, cun método directo. Tentamos evocar como se aprende unha lingua en condicións naturais. Segundo avance, o alumnado poderá aprender de maneira personalizada, segundo as aptitudes e a actitude», explica.

El alemán no es un idioma más difícil «aínda que moita xente así o pensa, é esa unha barreira que se debe derrubar. Para min é máis complicado aprender francés», dice.