La Nasa se abre a una gestión más participativa para poder continuar

M.B. santiago / la voz

SANTIAGO

La sala busca local y convoca a sus 150 tripulantes a redefinir el proyecto

26 may 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Aunque el gerente de la Sala Nasa, Xesús Ron, anunció el martes que la dirección de la misma ve imposible la continuidad del proyecto ante la más que previsible falta de colaboración municipal, tanto la «comandancia», la dirección de la nave de la calle San Lourenzo como la «tripulación», los socios del espacio cultural, no renuncian a que el mismo pueda tener continuidad con otra reformulación que lo haga viable. Se trataría de hacer surgir otro nuevo espacio en el que la «comandancia», la veterana y experimentada dirección actual, no tuviese protagonismo, dando paso a una nueva fórmula de gestión cultural más participativa en la que la toma de decisiones fuese más colectiva. Desde 1992 la Nasa viene siendo gestionada por los artistas vinculados a Chévere, la compañía residente y promotora del espacio.

Para redefinir las fórmulas de gestión de un nuevo espacio que fuese más autosuficiente, la dirección ha convocado a la «tripulación» a una sesión de «debate» y «reflexión» para el 11 de junio. En este encuentro se intercambiarán ideas, se harán propuestas y se pensará en abierto sobre «cal é a cultura que queremos para a nosa cidade e como queremos participar nela». «Temos 150 ?tripulantes?, e ao mellor de aí sae unha asociación cultural. Esperemos que saian ideas potentes», decla Xesús Ron a esta Redacción.

La continuidad del proyecto pasa también por el abandono del actual espacio de la sala, que le supone a la empresa un costoso alquiler de 2.000 euros al mes y cuya próxima renovación podría significar un incremento importante. Ante los rumores de que la futura Nasa podría ubicarse en una nave situada en Vidán, Ron confiesa que la dirección de la sala lleva tiempo buscando espacio en otros barrios de la ciudad como San Lázaro, Santa Marta y Santa Isabel. «Pero a verdade é que non temos recursos para un investimento grande, polo que non podemos iniciar a actividade noutro sitio porque significa un investimento de 400.000 euros para arriba», dice el gerente. También hace otra reflexión. «Santiago -argumenta- ten agora mesmo unha inflación de espazos escénicos importantes con pouco uso. A idea que tiñamos era atopar uns puntos de colaboración públicos e privados interesantes. Hai centros socioculturais (CSC) moi apropiados como espazos escénicos. En Santa Marta estase construíndo un CSC con teatro dentro que nós poderíamos dinamizar en confluencia coa iniciativa pública e privada. Novacaixagalicia tamén abre teatro en xuño no Preguntoiro. A Aula de Cultura, na Carreira do Conde, é outro; e o Cine Yago, que está pechado».