Prevé que el Cáceres trate de cambiar la serie desde la defensa
04 may 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Esta noche es el turno para el tercer asalto de la eliminatoria que están dirimiendo el Obradoiro Blusens Monbus y el Cáceres. A las 21 horas se verán las caras en el Multiusos de la ciudad extremeña, en un duelo que las huestes de Moncho Fernández intentarán que sea el último de la serie.
A tenor de las manifestaciones de los protagonistas antes de emprender viaje, el equipo está concienciado y ha estudiado todos los escenarios posibles. Y el cuadro técnico barrunta que Gustavo Aranzana preparará alguna celada, alguna variante, para tratar de cambiar la inercia del play off. Moncho Fernández subraya que, a pesar de la escasa distancia temporal entre los partidos, siempre hay margen para retoques y detalles.
Detalles
El alquimista pone como ejemplo los duelos del viernes y el domingo: «Hay situaciones en las que el Cáceres, el primer día hace veinticinco puntos, y en el segundo, sin embargo, esa misma situación la juegan solo cuatro veces y hacen cero».
Moncho Fernández se declara convencido de que «van a aparecer las defensas en zona, las mixtas y otro tipo de situaciones que todo el mundo se prepara y se guarda. Esto es una guerra de guerrillas. Para Cáceres ya es cuestión de camina o revienta, así es que no se van a guardar nada, seguro».
Gonzalo Rodríguez, el encargado de hacer cada jornada el análisis del rival de turno, admite que «es probable que el Cáceres intente hacer algo distinto. Contra nosotros todavía no han utilizado defensas zonales, y esa es una alternativa que tienen».
Pero apunta otros frentes en los que también puede haber novedades: «A diferencia de lo que habían hecho a lo largo de la temporada regular, ahora están jugando muchas más situaciones de bloqueo directo. Sin abandonar esa idea, quizás busquen más los bloqueos indirectos, porque les ha ido bien durante el año, y porque imagino que, de alguna forma, intentarán desgastar a Tuky y a Alberto, que están siendo claves para nosotros».
Pero por encima de cualquier consideración, tanto el primer entrenador como su ayudante coinciden en que la clave del Obradoiro está en la defensa. Si el equipo cierra bien las vías de paso hacia su aro y es capaz de salir a toque de corneta rumbo a la canasta rival, el camino hacia la victoria se allana sustancialmente.
Esa es una de las claves. Otra, tratar de arrancar en sexta, metidos en el choque desde el minuto uno para, en la medida de lo posible, no verse en la tesitura de tener que remar contracorriente, como sucedió en el primer duelo. El escenario que quiere el colectivo de Moncho Fernández es el del segundo día.