Primer triunfo de la serie para el Obradoiro. Una victoria sufrida y trabajada para el cuadro de Moncho Fernández que, en el análisis del partido, diferenció claramente los dos aspectos del juego de su equipo. Por un lado, nada que objetar sobre el ataque: «Estuvimos bien todo el partido, quizá nos faltó acierto en situaciones bajo el aro muy claras, pero en el cómputo general estoy muy contento».
Si matizó varios aspectos defensivos, señalando que «el primer tiempo fue de nuestras peores puestas en escena. Nos hicieron mucho daño con cortes, unos contra uno, situaciones en las que somos bastante buenos y no estuvimos al nivel habitual».
Moncho Fernández asumió la responsabilidad entonando el mea culpa: «Soy yo el que debe advertir a los chicos de que si no estamos a nuestro nivel defensivo lo pagamos». Corrigiendo varios aspectos en el descanso, se apreció otro Obradoiro en los dos últimos cuartos: «Mejoramos increíblemente. Dominamos el rebote defensivo, ya no hubo cortes solos al aro, cada uno contra uno se defendió, las lineas de pase se cogieron y cada ataque de Cáceres le costaba un mundo. Aunque cogen una renta de 14 puntos, la dinámica ya es otra».
Al final, el técnico indicó que «el partido entró en una dinámica de cara o cruz que se fue para nuestro lado. Estoy muy contento por la victoria y por el público que volvió a ser clave».