José Antonio Cambón se hizo con las riendas del equipo el viernes previo a la disputa de la décima jornada. El Dubra solo tenía 2 puntos y como es lógico se encontró con un vestuario hundido. El Grixoa venció aquel encuentro con claridad. Sin embargo, la afición despidió a sus jugadores con aplausos y con gritos de ánimo. «Vamos Dubra», se escuchaba desde unas gradas repletas.
El primer objetivo del entrenador fue recuperar la moral de sus futbolistas. Cambón se convirtió en psicólogo. «Me encontré un grupo fantástico pero que tenía muy poca confianza», afirma.
Hoy, seis meses más tarde y a falta de siete jornadas para el final de liga, el Dubra es uno de los equipos más sólidos de la categoría. Es un conjunto capaz de complicarle las cosas a cualquiera. El Betanzos, líder con 73 puntos, lo sabe bien. En su visita a Bembibre se volvió a casa con las manos vacías.
Otro de los datos que confirma la buena dinámica del equipo es el número de goles encajados. En lo que va de segunda vuelta Manuel solo tuvo que recoger el balón del fondo de su portería en seis ocasiones. Cambón destaca el trabajo de todas las líneas: «Todos defienden al máximo». Además, la llegada de César y Álex en las Navidades ha terminado de apuntalar la defensa. La pareja de centrales de los de Bembibre la firmarían muchos de los equipos que compiten en categorías superiores. «Los fichamos de casualidad. Vienen de jugar en Tercera, pero enseguida se adaptaron a la plantilla. Los dos están muy comprometidos con el club y así lo demuestran cada jornada».
Un equipo compensado
Las cosas también marchan en la delantera. En los últimos partidos Cambón está apostando por el tándem formado por Dani y Coria. «Todo el equipo aporta cosas, no quiero personalizar. Lo que sí es cierto es que ahora estamos atravesando una buena racha de cara a portería», reconoce, «y espero que dure mucho tiempo».
Las lesiones de jugadores importantes como Nacho Valdés, Jorge Baleato, Kilo o Seba no están afectando al grupo. «Son nombres importantes, pero todos los que están jugando lo están haciendo muy bien», dice el técnico.
El domingo reciben al Bertamiráns. Los dos equipos están empatados a 39 puntos. Cambón pronostica que «va a ser un encuentro muy parecido al de la primera vuelta. Nos conocemos bien. No creo que haya sorpresas. Será un partido de choque, trabado, muy igualado. El primero que se adelante tendrá muchas opciones de llevarse la victoria. Ganará el que menos errores cometa».
El que se lleve los tres puntos dará un paso de gigante para lograr la permanencia. Cambón cree que «la salvación puede estar en los 45 o 46 puntos. De todas formas, vamos a seguir afrontando todos los partidos como una final. No me fío. No se sabe los arrastres que se van a producir».
La afición del Dubra se merece un capítulo aparte. Los de Bembibre siempre apoyan a sus jugadores. Cambón solo tiene palabras de agradecimiento: «Son auténticos. Existe una comunión total entre los jugadores y la afición. Nunca había visto una cosa igual».