La Feria del Cocido estrena mascota

Por Pablo Portabales

SANTIAGO

20 feb 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

El cochiño más mediático

La feria de Lalín va camino de convertirse en una fiesta como la de la entrega de los Goya. «¿Qué me pongo para ir a tomar el cocido?», habrá que empezar a preguntarse. En la gala del cine español el perro Pancho fue uno de los grandes protagonistas. El can de la raza jack rusell terrier, que no tiene nada que ver con o noso palleiro, ocupó una butaca en el teatro y sus mánager lo vistieron para la ocasión. Es una estrella con contrato en exclusiva con Loterías y Apuestas del Estado, patrocinadora del evento. En Lalín, para no ser menos, también cuentan este año con una mascota a la que el alcalde de la localidad decidió bautizar con el nombre de Valentín. «Es por lo del eslogan de San Amaro a San Valentín, mes do cocido de Lalín», argumenta José Crespo, que paseó con el cerdito, también vestido con sus mejores galas, por el castro tecnológico en el que también está ubicado el Ayuntamiento. «Es el primer cerdo en entrar en el nuevo Concello de Lalín», destaca el regidor, una afirmación a la que seguro van a sacar punta en la comarca del Deza. Pero la vida de Valentín nada tiene que ver con la de Pancho. Ambos son mediáticos, sí, pero al cochiño le quedan dos telediarios. El año que viene, ya crecidito, será uno de tantos y tantos porcos cuya deliciosa carne hará las delicias de los asistentes a la feria del cocido que, como saben, se celebra el próximo fin de semana, con el domingo 27 de febrero como día grande. Es decir, que aunque suene duro, dentro de unos meses nos comeremos a Valentín, al precioso cerdito de la foto. «Llevamos 15.000 cocidos en este mes, va a haber que ampliar el tema al trimestre», apunta el veterano alcalde.

Pero el glamur, además de la mascota que, aunque más rosácea, emula a la de los Goya, lo aportan los comendadores, que Crespo se encarga de anunciar con cuentagotas. Son María Zurita, sobrina del Rey; el empresario Fernando Fernández Tapias, Fefé; José Ramón Ónega, director de la Casa de Galicia en Madrid; Ángeles Guerra, una de las responsables de la firma de confección Guerral; la periodista Mariló Montero, que además será la pregonera; o el doctor Serrano, un pediatra de siempre en la zona.

Hay que destacar el hecho de que se distinga a una empresaria del sector textil de Lalín que resiste a pesar de la crisis. Lo dicho, dentro de poco habrá que poner la alfombra roja, que en el caso de Lalín debería ser de color verde grelo.

La otra Cayetana

En la entrega de los premios Goya a la que antes hacía referencia estuvo la Cayetana más famosa después de las de la casa de Alba. Acabó la gala en Madrid y Cayetana Guillén Cuervo viajó a Galicia para protagonizar la obra Amar en tiempos revueltos, una adaptación de la quinta temporada del exitoso serial televisivo que tanto gusta a mi madre. Tras pasar por A Coruña, Vigo y Pontevedra, hoy cerrarán la gira gallega en Ourense bajo el patrocinio de Novacaixagalicia. El miércoles estuve con esta actriz y presentadora de televisión en su camerino del coruñés Teatro Colón, en donde dedicó muchos minutos a quitarse el esmalte de las uñas. «Es que todavía las llevo azules de la noche de los Goya y no van con el personaje que represento en la obra», me comenta. Sobre la ceremonia, considera que «fue un poco larga» y que cualquiera de las películas candidatas merecía el premio. Dice que tiene un muy buen amigo en Vigo y también en A Coruña, su colega Beatriz Santana. No sé si Cayetana se marchará de Galicia sin probar un buen cocido pero, como descubra a Valentín, seguro que lo ficha para la próxima gala de los Goya. Sería la única forma de indultarlo.