Ander Murillo se ha convertido en el único habitante de la enfermería céltica. El donostiarra pasó cinco semanas atrás por el quirófano para someterse a una operación de rotura del cuerno posterior del menisco interno de la rodilla derecha y todo indica que en un par de semanas podría estar listo para volver, aunque él apuesta por la cautela. Tiene sana envidia de sus compañeros, pero no quiere precipitarse para volver del mejor modo.
«Estamos dentro de los plazos de recuperación y la cosa va bien, pero lo mejor es no ponerse fechas, aunque todos queremos estar lo antes posible para ayudar cuando haga falta, porque eso solo vale para meterse presión a uno mismo», comentó Murillo en Radio Voz.
No obstante, el defensor no ha perdido el tiempo. Jornadas de mañana y tarde en A Madroa después de pasarse las vacaciones con un plan específico en casa. «Estoy bastante cansado, pero somos unos privilegiados», comenta mientras repasa su trabajo del último mes: «Ayer se cumplieron cinco semanas de recuperación, comencé a tocar balón y estoy a gusto con él, pero ahora comienza una nueva fase para meterse en el grupo poco a poco». Durante este tiempo todo dependerá de cómo «va respondiendo la rodilla y el cuerpo a una carga mayor».
Mientras espera su regreso, no esconde cierta envidia al ver a sus compañeros disfrutar y ganar sobre el campo. «Me da mucha envidia el verles tan bien y no poder estar ahí pero también lo he disfrutado como aficionado. Todo jugador quiere volver lo antes posibles para hacer lo que a uno le gusta, que es jugar al fútbol y sobre todo en una situación como en la que estamos, todavía dan mucha más ganas para ayudar y echar una mano en cualquier cosa».
Desde que llegó a Vigo siempre ha sido optimista a la hora de hablar de las posibilidades del equipo y ahora los hechos le dan la razón: «El objetivo que nos marcamos a principio de temporada se está cumpliendo, estamos en unos puntos muy buenos, sabemos que tenemos que seguir sumando e tres a tres, siendo competitivos y jugando al fútbol como lo estamos haciendo». No tiene dudas de que la clave está en hacerse fuerte en Balaídos «si en Balaídos sacamos todos los puntos vamos a tener muchas opciones de ascender. Todo objetivo que nos marquemos pasa porque en casa estemos en el pleno rendimiento». Frente al Numancia comenzará a saberlo.