El nuevo decreto de zonas saturadas ampliará las restricciones a seis rúas
SANTIAGO
El Ayuntamiento iniciará en los próximos días un nuevo expediente para la declaración de zonas saturadas de ruidos en base a las mediciones que ha realizado en los últimos meses una firma homologada, que ha detectado ruidos más allá del mínimo que recoge la normativa municipal en ámbitos del casco viejo y del Ensanche que trascienden a las calles que hasta ahora tenían esta declaración. Ello supondrá la ampliación de las zonas saturadas en media docena de rúas, que se sumarán a las diez que hasta hace unos días tenían limitaciones para la instalación de establecimientos de hostelería precisamente por superar el nivel de ruido. Desde el 2005, las calles Xelmírez, Conga, San Paio de Antealtares, Vía Sacra, Troia, Entremuros (en el casco histórico) y Santiago del Estero, Rúa Nova de Abaixo, Alfredo Brañas y República Arxentina (en el Ensanche) han tenido restricciones en ese sentido. Y tan solo hasta hace unos días, porque una reciente sentencia del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia acaba de anular el decreto que amparaba la declaración de zonas saturadas. Según el Ayuntamiento, la sentencia no cuestiona ni el procedimiento del decreto ni la declaración de zonas saturadas ni el estudio en que se basó esta, sino que asiste a los demandantes por una cuestión de procedimiento administrativo, toda vez que el Concello tenía que haber notificado a quienes alegaron entonces aquel proyecto en un plazo que superó. Sin embargo, y mientras aquella denuncia seguía su curso en los tribunales, Raxoi procedía en los últimos meses a revisar el nivel de ruidos en esas y otras calles con el fin de actualizar el decreto. El documento está ya ultimado y en próximos días, posiblemente para la semana, según el alcalde, se publicará para iniciar de nuevo el expediente de declaración de zonas saturadas, una declaración que alcanzará a la decena de calles que ya tuvieron esas restricciones desde el 2005 y a otra media docena de rúas del casco histórico y del Ensanche. En este último se verán afectadas al menos Ramón Cabanillas y Santiago de Chile. Sí es posible que el decreto introduzca alguna matización sobre el tipo de locales de hostelería que no se podrán instalar en esas zonas en tanto mantengan esos niveles de ruido, porque no causa el mismo impacto en ese sentido un restaurante que un pub o una discoteca.