Uno de los adjudicatarios falleció antes de poder pisar su casa

La Voz

SANTIAGO

01 dic 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Pilar Pazos Rial tenía sin embargo sentimientos encontrados. Estaba feliz, por una parte, por tener en la mano las llaves de su nueva casa. Pero muy triste porque su marido, Antonio Vázquez, ya no podrá disfrutarlo. «Tiña unha minusvalía de case o noventa por cento e faleceu. Agora, a ver se podo pasar xa na casa a Noiteboa», dice la viuda.

El precio efectivo que pagará cada uno de los dieciocho nuevos propietarios que ayer recibieron sus casas oscilará, una vez realizadas las deducciones, entre los 39.000 y los 68.000 euros.

Especialmente satisfechos estaban también Raquel Porto Gómez y su marido, José Luis García Castelao. «¡Chegaron os reis!», decía una persona que los acompañaba. Ellos han conseguido un piso de tres habitaciones, al que se irán a vivir cuanto antes junto a los dos hijos de la pareja. Hasta ahora, la familia comparte la casa de los padres de Raquel en Castiñeiriño-Outeiro; a partir de ahora, habrá que organizar excursiones a Salgueiriños.

José Luis y su mujer llevaban diez años suspirando por una vivienda de protección oficial. Creyeron que les darían uno en la promoción de Volta do Castro, pero quedaron segundos en la lista y no hubo renuncias; no pudo ser. Esta vez sí, la mudanza se organizará para después de Reyes. «E amoblarei eu mesmo, nada de Ikea», bromeaba José Luis.