La salida de la crisis en 10 pasos

Tamara Montero
Tamara Montero SANTIAGO/LA VOZ.

SANTIAGO

Una jornada en Feuga repasó en tan solo dos horas y una decena de conceptos clave por dónde va el mundo empresarial

24 nov 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Dos horas y diez conceptos clave. Pero sobre todo, mucha concentración y tratar de absorber como una esponja lo que se decía en la sede de Feuga en Santiago. En eso pasaron ayer la mañana decenas de empresarios y profesionales del márketing y la comunicación. Al frente de la inusual jornada, Alfons Cornella y Antonella Broglia, fundador y presidente y consultora de Infonomia, respectivamente, que fueron capaces de resumir en un tiempo récord miles de fuentes y conceptos que manejará la economía post crisis.

La primera, en la frente. Las empresas y los propios empleados están ya cambiando su modo de ver el trabajo. Aparecen nuevos modelos, como el conocido como coworking -compartir espacios para que cada uno lleve a cabo su labor-. Además, buena parte de las personas mayores que se quedan en el paro apuestan por el autoempleo. Al menos, en el resto del mundo, Según constata Alfons Cornella, esa salida al paro todavía no es una tendencia en España.

A lo que sí que habrán de acostumbrarse las empresas del futuro será a la colaboración. «No pueden quedarse en su silo», sentenció Cornella. No se trata ya de asociarse con firmas del mismo sector para desarrollar proyectos conjuntos, sino de beber de la labor diaria de compañías que poco o nada tienen que ver con el ámbito económico que uno se mueve. ¿Ejemplos? Marcas de coches que inician proyectos conjuntos con tiendas de juguetes, fabricantes de escaleras mecánicas que buscan colaboración con empresarios cerámicos... y un largo etcétera.

¿Qué hay del diseño del producto? Pues que se ha terminado, o al menos ha pasado a un nivel superior. No se trata ya de coger un objeto y hacerlo bonito, sino de observar la sociedad y dar un salto cualitativo: no es escoger la idea menos mala de las que ya existen, sino crear una solución nueva a nuevos problemas.

Además, el concepto de explotación del producto ha dejado paso a la exploración del mismo, a la incorporación del cliente desde el primer momento del proceso creativo. Cada uno de los clientes tiene múltiples facetas, así que cada empresa puede hacerse cargo de un aspecto, eso sí, teniendo clara su responsabilidad social.