«Los ateneos sirvieron de dinamizadores culturales»

A. Carcacía SANTIAGO/LA VOZ.

SANTIAGO

El experto cree que no se conoce a fondo la labor de esos colectivos y por ello se les considera «desfasados»

16 nov 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Desde que volviera a la vida en abril del año 2008, el Ateneo de Santiago está viviendo una profunda etapa de revitalización que tiene como objetivo revalorizar los recursos humanos con los que cuenta la ciudad. Numerosas actividades se están realizando en estos últimos tiempos para ofrecer nuevas alternativas culturales a todos los compostelanos, destacando entre todas ellas Os luns do Ateneo. En estas charlas que versan sobre los más variados temas, le tocó el turno ayer a Avelino Franco Grande, historiador de Medicina y profesor asociado de la Universidade de Santiago de Compostela, que pronunció la conferencia Una aproximación a la historia de los Ateneos compostelanos en la sede de la Fundación Caixa Galicia. Con este título, buscó acercar a los asistentes a los ateneos del último tercio del siglo XIX. - ¿Qué papel tuvieron los ateneos de esta época en la historia social de la ciudad de Santiago? -Pues en los últimos treinta años del siglo XIX, tuvieron un papel fundamental. Había varios debido a que según iban cambiando sus presidentes y secretarios fueron cambiando de nombre. Algunos de ellos fueron el Ateneo Escolar, el Ateneo Compostelano o el León XIII, entre otros. Básicamente fueron dinamizadores de la cultura y la ciencia, junto con las cátedras que había en estos tiempos. -Hoy en día, ¿cree que siguen desempeñando una labor de importancia o que como muchos piensan, se han quedado obsoletos? -Pienso que una de las características básicas que tenían y que siguen teniendo es que poseen una forma única de ver el mundo desde su perspectiva de libertad y que, además, están pendientes de todo lo que sucede en cualquier parte del planeta, por lo que siguen teniendo su papel dentro de la modernidad. Yo creo que no se conoce bien su labor y que por eso se los considera desfasados. -Por norma general, estas sociedades aparecieron como ateneos científicos y luego evolucionaron hacia temas más sociales. ¿Aquí ocurrió lo mismo? - No, en Santiago no fue así. El primer ateneo que aparece, en 1871 en el seno de la Sociedad Económica de Amigos de el País, fue de tipo popular y estaba destinado a obreros y artesanos. Años después, aparecieron los escolares, que eran únicamente de clase. Solo podían ser socios los universitarios y los seminaristas. -En Santiago, ¿el ateneo sigue contando con el protagonismo social de antaño? -Sigue teniendo cierto protagonismo. Acudo regularmente a actos que realizan y, para llevar poco tiempo, creo que van por buen camino. Y los temas que tratan son muy interesantes.