Brillante

La Voz

SANTIAGO

El Papa quería que su estancia en Santiago fuera un evento sencillo. Propio de un peregrino. Y al final lo fue. No tanto por la parafernalia que lo acompañó, sino porque no hubo grandes aglomeraciones que complicaran las cosas. Salvo la falta de público en muchos tramos al paso del papamóvil, la imagen de Compostela fue brillante. Sobresaliente.