La Xunta aprobará el convenio del transporte metropolitano del área de Santiago el jueves de la próxima semana, cuando se reúna de nuevo su Consello. Esa es la última fecha que el director xeral de Transportes ha comprometido con los alcaldes de la zona, después de que el tema no se tratase en la reunión del Gobierno gallego de esta semana.
Los regidores de la comarca están pendientes de que el Ejecutivo autonómico valide el acuerdo para poner en marcha los servicios todavía pendientes, entre ellos la instalación de nuevas máquinas canceladoras en los autobuses de Santiago para que los usuarios de la comarca puedan disponer del servicio de bono transbordo. Según el Concello capitalino, las nuevas canceladoras no se pueden instalar antes de la firma del convenio, porque será este el que ampare su financiación.
Bugallo precisa que ha de ser la Xunta quien las sufrague, toda vez que el transporte urbano ya dispone de ese equipamiento y si hay que cambiarlo es para darle servicio a los usuarios de la comarca, para que sus billetes sean compatibles para el transbordo en Santiago.
Finalmente, al Consello de la Xunta irá el convenio ya aprobado por todos los ayuntamientos más otro texto complementario que el Gobierno gallego remitió a Raxoi esta misma semana para ajustar las cifras al ejercicio del 2011, dado que de momento no se pusieron en marcha todos los servicios previstos para este año.
Ello implicará que la Xunta de Goberno deberá aprobar ese texto añadido. El Concello pretende hacerlo el próximo martes si tuviese a tiempo los informes técnicos. De no ser así, quedaría para el martes siguiente, aunque Bugallo indicó ayer que estaría dispuesto a convocar incluso una junta extraordinaria el jueves (día en que se reúne el Consello de la Xunta) porque «non quero que se lle achaque o retraso dun só minuto» a Santiago, dijo ante las críticas del PP en ese sentido.