Sin precipitarse, sin desesperarse, apuntando en todas las direcciones y dando pasos en todos los frentes. Así es el día a día en la contrarreloj que libra el club
10 ago 2010 . Actualizado a las 21:47 h.En la presentación de Moncho Fernández como entrenador del Obradoiro, el portavoz del club, Francisco Sánchez, y el director deportivo, Chete Pazo, expresaron su deseo de que en adelantela entidad se signifique por generar actualidad deportiva y avanzaron que optarían por seguir una línea de máxima discreción. Ha pasado una semana y, de momento, la que vale es la segunda premisa.
En estos siete días, solo ha trascendido el interés del Obra por incorporar a Víctor Pérez y Gonzalo Rodríguez Palmeiro como ayudantes de Moncho López, así como la oferta trasladada al Tuky Bulfoni con intención de convertir al escolta argentino en la primera piedra del proyecto para la LEB Oro.
El fichaje de los entrenadores ya recibió el visto bueno, y ese era uno de los objetivos más inmediatos, el de completar cuanto antes la estructura del cuadro técnico.
A la par, el club ha ido adelantando trabajo en varias direcciones. Entre ellas, la puesta en marcha de la campaña de socios. En cuestión de días el Obradoiro dará a conocer las tarifas, las modalidades de carné y las diferentes maneras de poder hacer el trámite.
Pero donde más esfuerzos se están volcando es en la búsqueda de jugadores para confeccionar la plantilla. Y, a pesar de que van cayendo las hojas del calendario, la consigna no cambia: hay que evitar las decisiones precipitadas.
La composición del puzle no es una tarea sencilla ya que cada pieza irá condicionando los movimientos siguientes y cabe recordar que la reglamentación prevé que de las once fichas debe haber un mínimo de seis jugadores seleccionables. De las otras cinco, dos pueden ser extracomunitarios y los otros tres comunitarios, incluyendo en este cupo un cotonú (baloncestistas con pasaporte de países africanos o caribeños que en su momento fueron colonias de países europeos).
«Estamos posicionados en varios frentes». Es una de las reflexiones más repetidas por el Chete Pazo. A partir de ahí, advierte de que «los fichajes pueden ser cuestión de horas o de días», según los casos. Porque hay casos en los que las negociaciones admiten la dilatación y otros que llevan más velocidad y requieren una intervención inmediata, ya que de lo contrario podría ser tarde. A veces, no basta con la celeridad, como ha sucedido con Alfonso Sánchez y Maxi Stanic.
La búsqueda de candidatos está condicionada por dos argumentos que no admiten debate: uno es el perfil deportivo y otro el personal. De este modo se pretende evitar, en la medida de lo posible, que en el vestuario haya jugadores con un carácter controvertido.
El puesto de base
Aunque las circunstancias son las que van marcando la pauta, uno de los puestos que más preocupa es el del base, puesto que en esa demarcación la oferta es más escasa. Uno de los directores de juego será nacional. Para el otro timonel no se descarta la posibilidad de recurrir a un comunitario o incluso a un extracomunitario.
Tan solo en el apartado referido a jugadores americanos, el Obradoiro maneja datos de más de 150 nombres. De esa lista, que siempre está abierta, los escogidos serán solo dos.