«Siempre digo que con un base y un cinco hago un equipo»

M. G. R. SANTIAGO/LA VOZ.

SANTIAGO

Moncho Fernández ya trabaja en la confección de la plantilla, a la espera de que las gestiones empiecen a dar frutos.

-Faltan los fichajes, pero se puede anticipar que el Obra será un equipo de los que llevan el cuchillo entre los dientes.

-Sí, nos gustaría que fuese así. Esta es una liga muy compleja, muy difícil. Tendremos que ir a pabellones muy complicados y, si no vas con esa mentalidad, estás fastidiado. Vamos a pelear por que todos los jugadores que vengan lo lleven como bandera.

-¿La pareja de extracomunitarios quedará para el final a la hora de fichar?

-Dependerá. Si tuviéramos más tiempo quizás podrías pensar en hacer primero el grupo de nacionales y comunitarios, y dejar para el final los otros dos a fin de cubrir lo que falta. Pero puede pasar que se ponga a tiro un extracomunitario interesante y que haya que tomar una decisión rápida.

-¿Que la línea de tres esté ahora a 6,75 metros condiciona la formación del equipo?

-Influye. De todas formas, un análisis estadístico exhaustivo de la trascendencia que tuvo la línea de 6,75 la pasada campaña ha demostrado que los porcentajes no han bajado tanto como se esperaba. Los grandes tiradores siguen tirando bien. Ha cambiado, sobre todo, el cómo se anota. Cualquier plantilla que se precie deberá tener uno o dos especialistas en esta distancia.

-¿El base y el cinco son las piedras angulares de cualquier equipo?

-Me hace gracia esa pregunta. Para mí sí. Está claro que son puestos muy importantes. Está claro que intentaremos buscar el mejor base posible y un hombre que juegue de espaldas, que nos dé rebote e intimidación.

-Perdone el inciso. ¿Cuál es la gracia de la pregunta?

-Es que siempre digo lo mismo, que con un base y un cinco hago un equipo, porque los demás los adapto. Parece que le hubiese dicho yo la frase.

-¿Espera una LEB muy cambiada, tras un año de paréntesis?

-Algo sí. Está la línea de 6,75 y la zona rectangular. Eso yo no lo he vivido como entrenador. La LEB es una liga que siempre he seguido mucho, también el año pasado. No me va a sorprender jugar en el pabellón de La Palma o en el de Murcia, que es casi tan bonito como el nuestro.

-Murcia parece el más firme candidato. A partir de ahí, ¿habrá más igualdad que nunca en la LEB Oro?

-Murcia ha hecho un gran equipo. Tiene mucho dinero. Hay otras buenas plantillas como Cáceres, el Burgos de Andreu, la fusión del La Laguna-Tenerife... Es una liga muy fastidiada, por no decir otra palabra. Hay alguien que sabe mucho de esta competición y siempre dice que la LEB te da dos y hasta tres oportunidades. Hay equipos que empiezan muy bien y luego se caen; el Girona empezó con ocho seguidas, luego casi se descuelga... Hay que ir día a día, partidiño a partidiño, y por ahí vendrán los éxitos.