El arreglo del vial es una demanda comprometida a los vecinos hace más de una década

La Voz

SANTIAGO

La reparación integral del trazado viario entre Melide y Visantoña es de justicia no solo por las deficiencias de seguridad que presenta el vial, que, además, es de referencia para uno de los núcleos con mayor población del municipio de Santiso. Las administraciones adeudan a los vecinos una respuesta inmediata después de años comprometiendo una actuación que se ha atascado sobremanera en el ya de por sí tardo proceso de tramitación administrativa que precede a toda obra.

La Diputación de A Coruña dio el primer paso en firme para atender una demanda que los afectados remontan a hace más de una década hace dos años, cuando se aprobó el correspondiente proyecto. El expediente está ahora en manos de la Xunta, a la que los vecinos, hastiados de continuos retrasos burocráticos, han dado un mes de plazo para autorizar la expropiación de los terrenos en lo que ha sido un gesto de confianza para evitar emprender acciones de protesta.

Los vecinos de Visantoña a través de la asociación O Noso Lar estuvieron siempre al frente de la reivindicación, que, no obstante, atañe a los residentes en Ribadulla, Pezobre, Beigondo y San Román, así como a los vecinos de Melide con domicilio en las parroquias de San Martiño y de Campos. Es más, el tramo más peligroso del vial es el que discurre por el municipio melidense al concentrar, a lo largo de casi 6 kilómetros, la mayor parte de las curvas cerradas y de escasa visibilidad existentes en los 10 kilómetros de trayecto.