Ese debate estuvo precedido de la aprobación inicial del Plan Xeral en el suelo urbanizable de Vite de Arriba, una iniciativa que defendió Mercedes Rosón (PSOE) por la necesidad de mejorar conexiones pero que el PP aprovechó para cuestionar una vez más la gestión municipal y la confección de un «urbanismo a la carta». Según Albino Vázquez, los cambios obedecen a «intereses económicos», no urbanísticos, y evidencian que el PXOM no estaba tan bien hecho. Rosón replicó que estos cambios son normales cuando se entra «ao detalle» sobre el terreno, lo que no hace el PXOM.
Sí se aprobó por unanimidad la nueva ordenanza de ruidos, aunque el PP pidió rigurosidad en su aplicación. También se dio cuenta del balance de quejas y sugerencias presentadas tras la creación de la comisión encargada de ellas. Desde finales del 2008 se formularon 84, el 88% de compostelanos y sobre todo por servicios básicos. Según Raxoi, se dio solución en buena parte de ellas, arreglando deficiencias y mejorando servicios, como las nuevas medidas en el de atención al público para concertar cita previa para trámites complicados. PP y BNG aprobaron además la propuesta del primero para rechazar la bajada de pensiones y prosperó la del Bloque para eliminar los símbolos franquistas. El PP, disconforme con la forma de la proposición, votó en contra.