Los residentes y los comerciantes de Santa Marta no se ponen de acuerdo en si las obras de reurbanización son apropiadas para el barrio o no. Muchos están a favor y otros piensan que la remodelación es necesaria, aunque no de la manera que Raxoi pretende. Pero también hay quien se muestra totalmente en contra.
Desde la asociación vecinal del barrio se apoya la remodelización tal y como está planteada, aunque reconocen que las obras nunca agradan a nadie. «Nosotros solo esperamos que se hagan como se expuso en la reunión en que el Concello explicó el proyecto, de manera que la zona quede más humanizada», comenta Isaura Couselo, su presidenta.
Algunos comerciantes también se quejan de la falta de información sobre la planificación y la calidad de lo que van a hacer. No obstante, la representante vecinal afirma que en la reunión que el Ayuntamiento mantuvo con residentes y comerciantes para informarlos de las características de las obras hubo un vídeo en donde se veía cómo iba a quedar el barrio después de la reurbanización.
El Camino Portugués
Couselo declara que en esa ocasión nadie se opuso a las obras. «A nosotros no nos transmitieron quejas -dice-así que no vale estar conforme y ahora quejarse».
En cambio, otra residente afirma que las obras fueron «una decisión unilateral» y que muchos vecinos no están de acuerdo. Y añade que si Raxoi tiene mucho dinero debería gastarlo en «cosas más necesarias, como los pisos de protección oficial». Pero también hay quien apunta que «opines lo que opines, van a hacer lo mismo».
Y los comerciantes añaden otra queja: la fecha escogida para esta reforma en un barrio por el que pasa el Camino Portugués. Entienden que con las obras los peregrinos pasarán de largo, y apuntan que en la ciudad ya hay numerosas obras en marcha y que casi no hay por donde circular para ir a ningún sitio.